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Diario Extra Ecuador

“Vivimos como venados asustados”: la muerte de 'La Perris' desató el terror en Santa Lucía

La aparición de panfletos mantiene atemorizados a los habitantes de este cantón. La Policía señala que criminales llegan para esconderse y cometer sicariatos

El cantón lleva su nombre en honor a la virgen Santa Lucía y sirve como punto de conexión con otras localidades de la provincia. La captura de alias La Perris desató una ola de violencia.

El cantón lleva su nombre en honor a la virgen Santa Lucía y sirve como punto de conexión con otras localidades de la provincia. La captura de alias La Perris desató una ola de violencia.Alex Lima y cortesía

Anny Bazán
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Tomás Rugel ha vivido de cerca la violencia que golpea al cantón Santa Lucía, en la provincia del Guayas. En menos de dos años perdió de forma violenta a dos miembros de su familia: su hijo y su sobrino, ambos asesinados por sicarios.

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Desde entonces, su vida quedó marcada por el dolor y la incertidumbre. En un cantón cuya cabecera cantonal está compuesta por alrededor de 20 calles —unas asfaltadas y otras de tierra—, donde antes predominaba la calma rural, hoy el miedo forma parte de la rutina.

“Da terror hasta hablar. No sabemos quién nos mira. A mi hijo lo mataron dentro de la casa, delante de su madre, y a mi sobrino en su negocio. Nos matan y no pasa nada”, relata con la voz entrecortada.

Su hijo, de 30 años, fue asesinado en julio de 2024 tras recibir nueve disparos dentro de su vivienda. Su sobrino, Mauro Mayor Rugel, fue atacado el 28 de marzo de este año en su local de comida. En ambos casos, los responsables huyeron sin ser detenidos.

“Yo nací aquí, he vivido toda mi vida en Santa Lucía. Ahora andamos con miedo, como venados asustados. Salgo a trabajar a las seis de la mañana y regreso a las seis de la tarde; aunque no venda todo, me encierro”, añade el vendedor de comida, cuyo negocio está ubicado en una de las calles principales del cantón.

Rugel asegura que esta localidad, que cuenta con más de 114 recintos y una población de aproximadamente 43.700 habitantes —donde los ciudadanos se movilizan principalmente en motos, tricimotos y caballos—, ha cambiado por completo. Denuncia la llegada de personas de otras localidades vinculadas a actividades delictivas, en medio de una creciente ola de violencia.

“La Policía no es suficiente. Los delincuentes se pasean todo el día. Mi hijo dejó tres niños que ahora tuvieron que salir del país por la inseguridad. Esto afecta a todos, especialmente a quienes vivimos del comercio y la agricultura”, afirma.

El temor es compartido. José Zambrano, de 90 años, recuerda un Santa Lucía distinto, donde se podía caminar sin miedo a cualquier hora. El adulto mayor fue abordado por el equipo de este Diario cuando caminaba hacia su negocio.

“Este era un pueblo tranquilo. Ahora ya no se puede salir después de las seis de la tarde. Cuando hay balaceras también cae gente inocente. Nos toca cerrar los negocios y encerrarnos”, dice.

EL MIEDO EN LA VIDA COTIDIANA

María Bajaña, de 67 años y residente desde hace cuatro décadas, describe un ambiente de inseguridad constante. Propietaria de un negocio de arroz, asegura que la sensación de abandono es generalizada.

“Nos sentimos desprotegidos. Antes íbamos a misa sin miedo; ahora ni eso. Incluso el párroco ha sido amenazado. Vivimos en zozobra. En agosto de 2025 hubo una matanza afuera de una discoteca; hasta el hermano del alcalde murió”, comenta.

Para Pedro Vargas (72), comerciante, la violencia ya no se limita a los sicariatos, sino que incluye extorsiones.

“Las cosas están duras. No solo son crímenes, también están las ‘vacunas’. La Policía detiene a delincuentes, pero al día siguiente ya están libres. Antes uno podía sentarse tranquilo y tomarse una cerveza con los vecinos; ahora todos nos encerramos temprano”, lamenta, sentado en una banqueta.

En las calles principales, el comercio intenta mantenerse activo, pero la actividad disminuye con el paso de las horas. El silencio nocturno se impone sobre un territorio que antes era bullicioso, cuando los habitantes se quedaban conversando o bebiendo hasta la madrugada.

Al norte limita con los cantones Colimes y Palestina; al sur, con Daule y Lomas de Sargentillo; al este, con Salitre; y al oeste, con Pedro Carbo. Es un cantón agrícola.

Con miedo, los habitantes hablan de la violencia que se ha desatado en el cantón.

Con miedo, los habitantes hablan de la violencia que se ha desatado en el cantón.ALEX LIMA

DISPUTAS CRIMINALES

El coronel William Guevara, subjefe del distrito Daule —al que pertenecen Santa Lucía y Nobol—, explica que la violencia se intensificó tras la captura y posterior muerte de Bryan José Macías Cedeño, alias “La Perris”, presunto cabecilla criminal vinculado a la organización Los Tiguerones.

“Tras su fallecimiento se generó un conflicto interno dentro de la organización, lo que incrementó las muertes violentas en el cantón”, señala.

Alias ‘La Perris’ fue capturado el 16 de marzo por las Fuerzas Armadas y apareció muerto dos días después en el Centro de Rehabilitación Social de Varones de Guayaquil. Tras su muerte, circularon panfletos en los que un grupo criminal se atribuía el hecho y advertía sobre posibles nuevas víctimas.

El jefe policial también alerta sobre la captación de menores de edad por parte de estas estructuras. En recientes operativos se detuvo a varios sospechosos provenientes de Esmeraldas, incluidos adolescentes, a quienes se les encontraron armas de fuego.

“Se presume que llegaron con la intención de cometer actos violentos. Los capturamos en un hotel. Esto evidencia que los delincuentes no son solo locales, sino que provienen de otras zonas”.

Además, menciona que entre los delitos más frecuentes están los robos en ejes viales. En uno de los últimos operativos se logró recuperar un camión cargado de cerveza que había sido robado.

Según datos policiales, entre enero y el 10 de abril de este año se registran seis muertes violentas en Santa Lucía, frente a 19 en todo 2025. Sin embargo, habitantes aseguran que la cifra reciente podría ser mayor debido al subregistro de casos.

En el cantón operan dos oficiales y 15 técnicos operativos, con el refuerzo de otros 15 uniformados destinados a controles de seguridad. La jurisdicción forma parte del distrito Daule, junto con Nobol, donde se han registrado
37 asesinatos en lo que va de 2026.

El 30 de marzo, tres personas fueron atacadas mientras viajaban en un auto en Santa Lucía.

El 30 de marzo, tres personas fueron atacadas mientras viajaban en un auto en Santa Lucía.EXTRA

DETRÁS DE LA VIOLENCIA

Para el experto en seguridad Renato Rivera, la violencia en territorios como Santa Lucía responde a la disputa por economías ilegales. Explica que estos espacios, especialmente aquellos con alta conectividad vial o cercanía a rutas estratégicas, se convierten en puntos de interés para organizaciones criminales.

“Los homicidios son una consecuencia de estas disputas”, afirma. Además, advierte que la débil presencia estatal puede facilitar la imposición de formas de “gobernanza criminal”.

"A raíz del fallecimiento de esta persona, alias La Perris, comenzaron a incrementarse las muertes violentas”.WILLIAM GUEVARA, distrito Daule

En la misma línea, la perfiladora criminal Ana Minga señala que los cantones pequeños ofrecen condiciones favorables para el asentamiento de estas estructuras: menor control institucional, economías vulnerables y dinámicas comunitarias que pueden ser cooptadas mediante amenazas o extorsión.

“En estos contextos, actividades como el microtráfico, el almacenamiento de droga y armas, y la extorsión se consolidan progresivamente”.

Por su parte, el especialista Daniel Pontón, del Instituto de Altos Estudios Nacionales (IAEN), explica que muchas de estas organizaciones tienen raíces en entornos rurales o semiurbanos, donde evolucionaron desde delitos menores hacia economías criminales más complejas.

"Cantones pequeños como Santa Lucía tienen menor presencia policial lo que facilita la instalación de estructuras criminales”.ANA MINGA, Perfiladora criminal

Este patrón se repite en varias provincias del país, donde pequeñas localidades se convierten en espacios estratégicos para el control territorial y la expansión del crimen organizado.

Este Diario solicitó una entrevista al alcalde de Santa Lucía, Ubaldo Urquizo, para conocer las acciones del Cabildo frente a la delincuencia. El encargado de prensa informó que el principal funcionario se encontraba con licencia y que la seguridad es competencia directa de la Policía Nacional.

No obstante, señaló que se han realizado gestiones ante la Gobernación para reforzar la presencia policial. “Es un tema muy delicado, especialmente por la situación que vive el país”, indicó.

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