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Diario Extra Ecuador

En Los Chillos, el 'refugio' Wikiri Sapoparque lucha por salvar a las ranas del Ecuador

Este espacio, impulsado por el Centro Jambatu, en la ciudad de Quito, se ha vuelto clave en la pelea contra la extinción de anfibios.

Más de 400 especies de ranas están en peligro en Ecuador y un parque en Los Chillos lucha para evitar su desaparición.

Más de 400 especies de ranas están en peligro en Ecuador y un parque en Los Chillos lucha para evitar su desaparición.EFE

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El croar no se apaga. En el valle de Los Chillos, a pocos minutos de Quito, decenas de ranas convierten a Wikiri Sapoparque en un verdadero santuario para especies que están al borde de desaparecer.

Este espacio, impulsado por el Centro Jambatu, se ha vuelto clave en la pelea contra la extinción de anfibios en un país que, aunque es uno de los más ricos en diversidad de ranas, también enfrenta una fuerte amenaza por la minería y el cambio climático.

“Nos encantaría que nuestro trabajo no fuera necesario, pero la realidad es otra”, advierte Mateo Reyes, investigador y guía del parque.

El dato es alarmante: Ecuador tiene 709 especies de ranas, pero más de 400 están amenazadas o en peligro de extinción.

Un espacio para educar y proteger

Wikiri nació como una iniciativa para acercar a la gente a la conservación. No es solo un parque: es un centro donde ciencia y educación se juntan para salvar especies.

Actualmente alberga cerca de 70 tipos de ranas. De estas, al menos 35 forman parte de programas científicos para su reproducción y conservación.

Incluso, algunas se venden legalmente como mascotas en el extranjero, una estrategia que busca frenar el tráfico ilegal, una de las mayores amenazas para estos animales.

El refugio se convierte en la última esperanza para ranas amenazadas por la minería y el cambio climático.

El refugio se convierte en la última esperanza para ranas amenazadas por la minería y el cambio climático.EFE

La rana que “volvió de la muerte”

Uno de los casos más impactantes es el de la rana hocicuda de Íntag. Durante años fue considerada extinta, tras no registrarse desde 1989.

Pero en 2016, una expedición la encontró nuevamente en Imbabura. Hoy solo existen dos poblaciones en estado natural, ambas en zonas afectadas por concesiones mineras.

Para evitar su desaparición, en 2024 se liberaron cerca de mil ejemplares criados en laboratorio en áreas protegidas.

“Ahora el reto es que sobrevivan y se reproduzcan”, explica Reyes, mientras equipos monitorean a diario su evolución en el bosque.

Otra batalla en la Amazonía

La lucha no se queda en la Sierra. En Morona Santiago, la rana arlequín de limón también está en proceso de recuperación.

Esta especie desapareció por un hongo mortal y la construcción de una carretera que destruyó su hábitat.

Científicos ecuatorianos crían y liberan ranas para salvarlas de la extinción en medio de múltiples amenazas.

Científicos ecuatorianos crían y liberan ranas para salvarlas de la extinción en medio de múltiples amenazas.EFE

Tras más de una década, en agosto pasado se realizó un nuevo intento de reintroducción.

Una carrera contra el tiempo

Entre laboratorios, liberaciones y monitoreo constante, Wikiri Sapoparque se ha convertido en una pieza clave para evitar que varias especies desaparezcan para siempre.

La misión es clara: que el croar de las ranas no se convierta en silencio.

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