Marcha 8M en Quito: el arte se tomó las calles como forma de protesta y apoyo a la mujer
Distintos colectivos apelaron a la danza, la puesta en escena y la representación simbólica para hacer visibles sus reclamos durante la marcha por el 8M

Tres mujeres artistas marcharon disfrazadas de tres personajes femeninos que marcaron la historia: Manuela León, Manuela Sáenz y Dolores Cacuango.
La marcha por el Día Internacional de la Mujer en Quito no solo estuvo marcada por carteles, consignas y pedidos de justicia, este 8 de marzo. También tuvo color, puesta en escena, música, y danza.
Varias mujeres y colectivos usaron el arte como una forma de protesta para visibilizar luchas, denunciar violencias y recordar que la resistencia también se expresa con el cuerpo.
Durante la jornada, que recorrió varios puntos de la capital y avanzó hacia el Centro Histórico, se observaron comparsas, batucadas, disfraces y representaciones artísticas.

Algunas chicas fueron vestidas como payasos y mostraron actos irónicos.
Hubo mujeres vestidas como personajes históricos, otras con el rostro pintado y algunas que preparaban intervenciones para simbolizar las muertes y violencias que, según denunciaron, siguen golpeando a las mujeres en el país.
Denuncia al poder
América Guaranda es artista escénica, gestora cultural y educadora artística. Su propuesta busca hablar del poder femenino y de mujeres que marcaron la historia de lucha en Ecuador. Fue vestida con poncho, sombrero y su piel estaba pintada de rojo. Representaba a Manuela León, una mujer que participó como líder en la sublevación del pueblo indígena, en gobierno del presidente García Moreno.
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Guaranda aseguró que el arte cumple un papel clave dentro de las protestas sociales y resaltó que es el eje transversal del desarrollo integral de una sociedad.

El colectivo Tremendas Ecuador hizo un performance en la plaza.
Sara, del colectivo Tremendas Ecuador, contó que la convocatoria a la marcha se movió entre grupos de WhatsApp, redes sociales y amigas en común, como una especie de red de apoyo y cuidado.
Su colectivo llegó con pañuelos y pintura en la cara, y preparó una intervención que consistía en acostarse en el piso para simular a mujeres fallecidas. Con esa representación buscaban visibilizar “las muertes que se han dado por negligencia del Estado” y otros derechos que, según ella, son ignorados.
Mujeres al poder
La protesta también tuvo presencia desde espacios académicos. Sofía Cabrera, del colectivo Mujeres Científicas, explicó que agrupan a investigadoras de distintas universidades del país y también del exterior, unidas por la idea de impulsar más liderazgo femenino dentro de la academia.

A la marcha se congregaron cientos de mujere.s
A su criterio, la realidad de las científicas no es la misma que la de sus colegas hombres, pues muchas atraviesan maternidad, tareas de cuidado y otras cargas que dificultan su desarrollo profesional.
Cabrera defendió además el papel de la mujer científica dentro de la transformación social. Para ella son mujeres críticas que desarrollan propuestas de investigación para resolver problemáticas sociales.
Vandalismo
La marcha también tuvo su lado negativo. Cuando las manifestantes llegaron a la Plaza de Santo Domingo, en el centro, hicieron algunas representaciones artísticas, pero luego de eso comenzaron a pintar el monumento de Antonio José de Sucre.
Varios videos circularon en redes sociales con los actos vandálicos. Hubo opiniones divididas en los usuarios.