Reclamos por la tasa de basura en Quito: vecinos se unen para enfrentar altos cobros
Cansados de los altos cobros que ahora se reflejan en las planillas de agua, vecinos del norte y sur de Quito, respaldaron pedido de concejal Wilson Merino

Vecino de Chimbacalle muestra incremento en su planilla de agua.
El cobro de la tasa de recolección de basura (TRB) sigue generando descontento. Ayer, el concejal Wilson Merino presentó una demanda de inconstitucionalidad a esta tasa, que según informó afecta a vecinos de al menos 50 barrios en Quito.
Hasta la Corte Constitucional se acercaron moradores de Carcelén, Carapungo, Chimbacalle, La Mariscal, entre otros, respaldando esta demanda con la que esperan lograr “priorización (en el tratamiento del tema) y retroactividad” por devolución de valores extras cancelados, de acuerdo con Merino.
“El consumo de luz es más caro y aún así no nos salía ni $10 de los cuatro medidores de luz”, dice Iván Terán, morador de Carcelén. Ahora ese valor, “por un solo medidor de agua es de $76,25”, añade.
Algo que el alcalde de Quito, Pabel Muñoz, había anticipado que ocurriría debido a la cantidad de medidores de agua vs. los de luz.
Es decir, la TRB se distribuía entre 1,2 millones de medidores eléctricos, mientras que ahora se reparte entre más de 700.000 medidores de agua. Esto ha producido que usuarios asuman una mayor proporción del costo.
Ya en la realidad, eso se traduce a lo que le toca vivir a Luis Flores, habitante de Chimbacalle. Él expone con sus planillas, cómo pasó de cancelar $2 frente a su último pago, solo por la tasa de la Empresa Pública Metropolitana de Aseo (Emaseo), se transformó en $17.
Al sector turístico también afecta
Nicolás Cervantes se acercó junto con su esposa Rosa Pozo para relatar el problema que tienen como pequeños empresarios turísticos.
Si bien el consumo de ellos es mayor, solo por la TRB, se les suma $65 a la factura. “Antes era $6 en la planilla de luz”, recuerda.

La demanda fue interpuesta por el concejal Wilson Merino.
Pozo manifiesta que sector turístico no puede seguir soportando más impuestos. “Somos golpeados por la inseguridad y no nos hemos recuperado de la pandemia”.
La propuesta de Merino es que se revea “el método de cálculo que tiene serios vicios de inconstitucionalidad”. La idea es que no se asuman costos variables, sino solo fijos por la prestación del servicio.