Exclusivo
Actualidad

Ni el posible impuesto: ¡En los bares de Guayaquil el consumo de la biela no lo para nadie!

EXTRA realizó un recorrido en algunos bares y discotecas de Guayaquil y confirmó que pese al posible nuevo tributo —que incrementaría el precio a la cerveza— las personas seguirán consumiendo sus heladitas.

Imagen bares 1
En algunos bares y discotecas de Guayaquil, los consumidores de cerveza afirman que seguirán comprando cervezas pese a un posible aumento de precio si se aprueba la nueva forma tributaria.Kevin Monte / Extra

“Si sube el precio de la biela no importa, igual vamos a seguir consumiéndola, sea como sea”, fueron las palabras que se repitieron en más de cincuenta personas que disfrutaron de unos tragos en algunos de los bares del centro y norte de Guayaquil.

Y es que a los cerveceros les “da lo mismo” si la Ley de Crecimiento Económico anunciado por el Gobierno pudiera aumentar el precio de los licores industriales. De algún modo, aseguran, se las van a ingeniar para conseguir el billete para seguir comprando sus cervezas.

Así como Julio César Bohórquez, rumbero de la discoteca El Bucanero, en las Peñas, centro de la urbe porteña, quien dijo sentirse afectado si es que la biela sube su precio, pero aún así está dispuesto a trabajar más para disfrutar de un fin de semana entre amigos y comprarse su helada “cueste lo que le cueste”.

“Es verdad que sí vamos a sentir un leve impacto, pero por eso hay que camellar más para poder comprar cervezas. Unos centavos más no nos van a arruinar la gozadera”, mencionó el hombre de 40 años, tras pegarse un baile al son de una canción del Grupo Niche.

▶ Lee también: ¿Qué tanto ‘chupamos’ los ecuatorianos?

Sin embargo, Javier Guadalupe, propietario del bar La Habana, ubicado en la ciudadela La Alborada, sostuvo que el consumo del licor ha venido dándose de manera normal desde el anuncio presidencial del pasado viernes 18 de octubre, en que se dispuso elevar el licor industrial; es decir, que cervezas como la Pilsener, Club, entre otras podrían sufrir un incremento en su precio de venta.

“Esto va a ser como el impuesto a los cigarrillos de hace muchos años. Así suba el precio —que dice que va a subir—, igual habrá personas que la van a comprar. Hasta ahora no hemos tenido ningún problema porque los precios siguen normales, pero igual existe algo de confusión en el mercado cervecero”. Refirió Guadalupe.

Del mismo modo, Mónica Salvatierra, quien asistió a la discoteca El Son Cubano —situada en el mismo sector—, opinó que el posible aumento en el precio de la biela “afectaría directamente al consumidor” porque, asevera, el nivel de vida de Guayaquil, en cuanto al aspecto socioeconómico, no es el “más adecuado” para realizar recargos a los tributos ya existentes.

“El presidente pretende chantarnos más impuestos, ¿por qué? Nuestro nivel social y económico está ya golpeado con los impuestos anteriores y hemos salido adelante. Ahora, como no tienen plata para pagar sus deudas, lo hacen con cervezas, porque sabe que este sector es inelástico (así suba el precio, la gente seguirá comprando)”, señaló la joven universitaria de 25 años a EXTRA.

En la recaudación tributaria —como todas las anteriores— no hay sector empresarial e industrial que se salve. El nuevo proyecto de ley enviado a la Asamblea decidió incrementar el costo del litro de alcohol puro que utiliza la empresa cervecera. Esto implicaría un incremento de hasta $1,20 siempre y cuando la empresa sea grande, según el informe presidencial.

▶ Lee también: Incertidumbre sobre el posible nuevo precio de las cervezas

Algo similar pasó en el 2016, cuando el gobierno del expresidente Rafael Correa elevó el costo del litro de la biela de $7 a $12, lo que representó que marcas como la Pilsener, la más consumida por los ecuatorianos, suba de precio de $1 a $1,25.

Ante esto, la analista financiera Josefina Andrade Cobo, mencionó a EXTRA que esta nueva propuesta de incremento —que sería de $12 a $13,20 por costo de litro de cerveza — tiene al mercado “asustado”, ya que la antigua reforma al Impuesto a los Consumos Especiales (ICE) del 2016 causó un bajón en las ventas.

Cervecería Nacional, la empresa más grande de este sector, se vio afectada por el tributo del gobierno anterior, ya que lo que hizo en ese entonces el impuesto al ICE fue beneficiar a las cervezas importadas, lo que ayudó a que el impacto en la bajada de ventas de las nacionales no haya sido tan brusco”, explicó.

Marisol Andrade, directora general del Servicio de Rentas Internas (SRI) ha mencionado que el ICE que se pretende cobrar a algunos productos de consumo masivo como la cerveza, tabacos, fundas plásticas son sin fines recaudatorios.

La experta afirmó que el ICE, decretado por el anterior gobierno, en un principio fue creado con el fin de combatir la producción, distribución y consumo de alcohol ilegal. Pero Andrade indicó que la clave de esta nueva reforma “insiste a que la gente vuelva a pagar por algo que ya ha sufrido un incremento a su precio original”.

“Según el presidente (Lenín Moreno) esta nueva ley es la única vía para generar mayores recursos que permitan reducir el déficit fiscal e impulsar la reactivación productiva, pero ¿qué hay con el bolsillo de la gente? Porque aún la gente sigue esperando los puestos de trabajo que prometió en su campaña”, cuestionó Andrade, quien gerencia una firma de consultoría de proyectos y dijo que el proyecto de ley debe ser analizado de manera objetiva porque el sector empresarial se verá afectado y, por ende, los ecuatorianos que son los que adquieren estos productos.

▶ Lee también: ¿Cervezas después del trabajo? Ideal para bajar el estrés

Pese a esto, acorde a los comentarios de la ingeniera, los consumidores de cerveza tendrían que pagar el impuesto después de que la Asamblea Nacional dé su veto o allane la propuesta del jefe de Estado. “No puedo decir que todo esto esté amarrado, pero lo que quiere el presidente es sacar plata de donde sea para pagar las deudas estatales, y sabe que el sector industrial es un gran nicho porque ahí se concentra la mayoría de los capitales”, acotó Andrade.

Mientras tanto, el cervecero guayaquileño Anthony Zúñiga agregó que pese a cualquier incremento, el Gobierno no detendrá el consumo de la biela. “Pase lo que pase, nadie podrá detener el consumo, por eso es que se meten con la cerveza, porque saben que van a tener billete seguro”, indica.

La cerveza no es el único producto que sufriría cambios de alza o baja de precios. También pagarán el tributo del ICE la telefonía celular, cigarrillos, bebidas azucaradas, cerveza, plásticos, vehículos, entre otros. Así lo estipuló el Ejecutivo en el proyecto de Ley de Crecimiento Económico entregado de manera urgente a la Asamblea Nacional.

Cambios en el ICE (Impuesto a los Consumos Especiales) para la cerveza

Cerveza artesanal: baja el impuesto de $2 a $1,50 por litro de alcohol puro.

Cerveza industrial de pequeña escala: sube de $7,72 a $8,49 por litro de alcohol puro.

Cerveza industrial de mediana escala: sube de $9,62 a $10,58 por litro de alcohol puro.

Cerveza industrial de gran escala: sube de $12 a $13,20 por litro de alcohol puro.

Entre tanto, las personas podrán seguir disfrutando del actual precio de la cerveza, ya que tendrán que esperar la resolución de la Asamblea. “Hay que esperar la aprobación del Legislativo. Esperando que todo resultado sea a favor del pueblo, y no para beneficio de unos tantos”, ironizó Andrade.

▶ Lee también: ¿Cuáles son los momentos ideales para beber cerveza?

Ante todo, la gente que disfruta de sus heladas no está esperando la resolución, por lo que trata de vivir el momento a plenitud, pegándose una biela al son de las canciones que suenan en los bares y discotecas en la Perla del Pacífico.

“Si sube o baja la biela no importa, igual nosotros los guayaquileños nos buscamos la forma de tomar, así sea juntando plata con amigos o solo caer a una fiesta y gozar el momento”, expresó María Pierina, una joven que llegó a la salsoteca Carlos Alberto.

DATO

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), con corte de noviembre de 2018, Ecuador ocupa el quinto en América Latina con mayor consumo de bebidas alcohólicas per cápita, liderado por Uruguay y Argentina. Además, el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), con corte de 2016, indica que los hogares con menor ingreso gastan más de 545 mil dólares al mes en bebidas alcohólicas, mientras que los de mayores ingresos les superan, empleando aproximadamente 2 millones de dólares para su consumo mensual.