Exclusivo
Actualidad

Dauleña desfigurada a punta de golpes

El conviviente de la mujer fue detenido porque supuestamente no es la primera vez que atenta contra su vida

La mujer ingresó en estado crítico al hospital Vicente Pino Morán de Daule.
La mujer ingresó en estado crítico al hospital Vicente Pino Morán de Daule.Edgar Romero / EXTRA

“Dios mío, dale mejoría a mi Sandy. Señor, te pido por ella”, eran las súplicas que Alexandra Pacheco elevaba al Todopoderoso pidiendo por la salud de su hija.

Entre lágrimas y tratando de cobijarse del frío de la madrugada de ayer sábado 27 de junio, la entristecida madre permanecía recostada a una de las paredes exterior del hospital Vicente Pino Morán de su natal Daule, donde la ciudadana permanecía asilada en estado crítico.

Sandy Elizabeth Magallanes Pacheco de 29 años, presentaba golpes en su rostro y una profunda herida en su cráneo tras haber sido agredida, presuntamente, por su segunda pareja que es su actual conviviente.

Alexandra Pacheco, compungida relató a EXTRA que su hija, cerca de la medianoche del viernes, salió de su domicilio ubicado en la ciudadela Patria Nueva de este cantón, con dirección a la vivienda de su pareja Mario Mejía. Iba a pedirle su teléfono celular por cuanto se lo había llevado. De ahí no supo nada más. Pasaron las horas y Sandy nunca llegó a la casa.

“A las 9 del sábado 27, mi hija llegó a la casa a bordo de una tricimoto. Al bajarse, bañada en sangre, se desmayó en el portal de la vivienda”, relató.

Añadió que al salir rápidamente con otros familiares a socorrerla, “me llevé un tremendo susto. Sandy tenía una herida profunda en su cráneo y además estaba salvajemente golpeada en sus ojos, boca, así como en diferentes partes de su cuerpo”, testificó.

Después de que reaccionó la afectada, le habría contado que su marido la había golpeado.

Pacheco manifestó que no es la primera vez que el sospechoso supuestamente intenta matar a su hija.

Después de que el hecho se denunció, el sujeto fue aprehendido para investigaciones. (ERS)

TE RECOMENDAMOS