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Emprender o no comer: el caso de Tacohólicos y Kitty’s Dumplings

Los despidieron de sus trabajos y se pusieron pilas... Ahora camellan en sus propios negocios y agradecen que los hayan botado

EMPRENDIMIENTOS
Los dueños de Tacohólicos y Kitty’s Dumplings contaron cómo nacieron estos dos emprendimientos.extra y cortesía

En marzo pasado estaba previsto que Richard Sarmiento y su esposa, Tatiana Benites, incursionen en su nuevo emprendimiento: Tacohólicos, un restaurante de comida mexicana. Sin embargo, en ese mes, la emergencia sanitaria del COVID-19  llegó al país. Es más: Richard se contagió. Su cónyuge relató que ambos tuvieron que pasar dos noches en los exteriores del Hospital del IESS de Los Ceibos para ser atendidos. Esto, mientras veían pasar al frente suyo a las víctimas mortales del virus de manera constante.

Finalmente, Richard recibió la atención correspondiente. Ahí estuvo internado durante 15 días, tiempo en el cual, afortunadamente, se recuperó. Luego, pasó un mes en aislamiento domiciliario, hasta que se hizo una prueba y esta dio un resultado negativo a la enfermedad. “Dios me dio una segunda oportunidad, soy un sobreviviente del coronavirus, gracias a Dios”, expresó a EXTRA.

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Tatiana Benites y Richard Sarmiento, en las afueras de su local.EXTRA

Fue así como el pasado 19 de junio, por fin, ambos pudieron abrir al público su local, ubicado en la ciudadela 9 de Octubre, sur de Guayaquil. Ahora, este emprendimiento se convirtió en el trabajo de jornada completa de ambos: Richard, hasta antes de la emergencia sanitaria, trabajaba en el transporte y seguridad de artistas, pero en vista de que los conciertos continúan suspendidos hasta la fecha, no ha podido retomar su ‘camello’. Tatiana, por su lado, es tecnóloga en gestión de empresas y se desempeñaba hasta hace un año como asistente de rectorado de un colegio de la ciudad. Con la llegada de Tacohólicos, ahora ambos vuelcan todo su tiempo y energía en hacer crecer su propia empresa.

“Siempre hemos estado involucrados en la comida, en la atención al cliente, aunque el amante de la cocina es mi esposo (risas), yo también pero solo soy la asistente. Yo me encargo del personal y él lo, de lo que le encanta: la cocina. La medicina y la comida no se paralizan, eso es algo fijo, entonces decidimos empezar aquí, aprovechando que la gente está saliendo un poquito más, obviamente siguiendo todas las reglas de bioseguridad”, dijo Tatiana.

De aquí en adelante, ambos buscan dedicarse 100 % a su negocio que, según explicaron, ofrece platillos mexicanos con ingredientes que gustan a los ecuatorianos, como el lomo, pollo, chorizo, costilla a la barbacoa, etcétera, es decir, una comida “ecua-mex”, como definen.

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Para la dueña del establecimiento, el sabor y la presentación de los platillos son esenciales.EXTRA

A modo de consejo, los fundadores de Tacohólicos consideran necesario ser constantes en lo que se quiera emprender.  “Siempre cuando uno ofrece un buen producto y el cliente lo conoce, regresa, no importa si está al norte, al sur, donde esté el local, si es un buen producto el cliente regresa, entonces, eso es lo que uno debe mantener: la calidad del producto y la atención al cliente”, comentó Tatiana.

Como esta pareja de esposos, 180.000 personas se han quedado sin empleo en Ecuador (hasta junio), según cifras del Ministerio de Trabajo, es por ello que emprender se ha vuelto más que una necesidad imperiosa para subsistir.

DE LA PUBLICIDAD Y LA MÚSICA, A LA COCINA

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Mario Delgado, conocido como 'El Chino', y Cristina González.Cortesía

Cristina González es publicista. A inicios de 2020, le ofrecieron lo que ella consideraba un mejor puesto en otra compañía. Sin embargo, cuando tenía dos meses en su nuevo trabajo, inició la emergencia sanitaria por el coronavirus. 15 días después, la despidieron a ella y a todos los ‘nuevos’ de la empresa. Su novio, Mario Delgado, es músico y antes de que llegue el COVID-19 a Ecuador trabajaba en la producción de shows.

Los dos estábamos sin trabajo y hay cosas que no esperan, como la luz, el arriendo, la universidad y bueno, sinceramente, estuvimos un mes de brazos cruzados porque no sabíamos qué hacer en realidad y gracias a Dios nos pusimos pilas. Un día se nos antojó (comer) dumplings, entonces hicimos nuestra primera tanda, nos gustó mucho y dijimos: Oye, ¿por qué no los empezamos a vender? Son ricos, nos salen bien”, recordó Cristina.

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Los bocaditos chinos han tenido buena acogida, según Cristina González.Cortesía

Fue así que ambos empezaron a vender estos bocaditos de origen chino a sus familiares y amigos y nació así Kitty’s Dumplings. Hoy, la pareja ofrece también otros platillos como cheesecake japonés. “Sé hacer absolutamente todo: sopas, camarones saltados, mariscos. Quién sabe si al final nos ponemos un restaurante”, comenta ‘Cris’, como la apodan sus amigos, quien además comentó que está conforme con la acogida que su restaurante ha tenido. Ella expresó también que lo único negativo ha sido la situación actual que vive el país y el mundo a raíz de la pandemia.

Cristina, finalmente, aconseja que no hay que claudicar en un emprendimiento, pues así hayan días malos, se está construyendo una empresa propia. 

“No hay nada mejor que acostarte sabiendo que estás haciendo algo que te va a beneficiar a ti, que ya no eres empleado de nadie, es tu propia empresa. A veces me acostaba a las 03:00 haciendo el trabajo para una empresa, ahora lo hago para la mía”. 

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