Grupo de Artillería recibió una visita especial de la 'vieja guardia'
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Grupo de Artillería recibió una visita especial de la 'vieja guardia'

Parecían muchachos en su paso por el Grupo de Artillería # 1 Bolívar. Subieron a una tanquetas y 'jamearon' su rancho. Eso sí, ya no recibieron palo.

Leva 56 cinco
Los 'veteranos' de la leva del 56 recordaron sus viejos tiempos sobre una tanqueta.Cortesía

Madrugaron para viajar desde Guayaquil en un bus fletado y allí mismo, en el trayecto, comieron algo que uno de ellos llevó como desayuno. Querían llegar a tiempo y por eso no hicieron parada alguna en el camino. El cuartel los esperaba. La ansiedad los consumía, los recuerdos palpitaban en sus mentes.

Veintidós exconscriptos del Grupo de Artillería # 1 Bolívar, ubicado en El Cambio, en la provincia de El Oro, regresaron a ese mismo lugar donde hace 46 años llegaron para servir al país, donde ‘mamaron’ palo, lloraron como varones... allí donde se hicieron hombres. Y es que aún estos ‘veteranos’ siguen dando ‘guerra’.

Entraron a la unidad ordenados y marchando. En el lugar los esperaban el teniente coronel Francisco Salvador, comandante del GA-1 Bolívar, y el coronel Luis Acosta Rodríguez, comandante de la Brigada de Infantería Motorizada N.° 1 El Oro. Todo era formalito, como suele ser en el Ejército, más aún esa mañana en que se celebraba el Día Clásico del Arma de Artillería.

Pero el entusiasmo le pudo más a este grupo de la ‘venjentud’. Cual si fueran ‘pelados’, algunos de ellos no dudaron en treparse a un tanque de guerra, mientras otros subían en los neumáticos de una batería de artillería. Y, por supuesto, las fotos respetivas para que las ‘doñas’ vieran dónde estaban... solo por si acaso, porque ellos dicen no ser ‘mandarinas’.

Entre ellos estaba Cristóbal Franco, quien fue uno de los primeros en treparse al carro de combate, mientras José Guamán incluso se metió a la misma.

Jorge Parrales, quien es el presidente del grupo conformado por aquellos ‘muchachos’ de la leva del 56, destaca que estar ahí fue “una experiencia espectacular, un detalle muy emotivo. El público que acudió a la ceremonia estaba emocionado viendo a los ‘viejitos’ que estábamos ahí”.

1976 fue el año en que este grupo forjó su amistad en el Grupo de Artillería # 1 Bolívar.

El grupo fue el invitado especial a la ceremonia con la cual se celebraba el Día del Arma de Artillería. “Ese derecho es tan solo de estos viejos artilleros. Tú quédate bien tranquilo, haz honor a estos cañones, llena el vacío dejado, toma la posta inconclusa y proyéctate a la gloria”, se escuchaba de una potente voz, como si el acto mismo fuera dedicado a estos ilustre visitantes.

Pero ellos no solo fueron espectadores, sino también partícipes, pues entregaron un cuadro donde habían embarcado un reportaje publicado por EXTRA el 4 de octubre de 2020 titulado ‘La leva del 56 sigue dando guerra’, el cual fue entregado por Mario Ortiz y Jorge Parrales al teniente coronel Francisco Salvador, comandante del GA-1 Bolívar, quien aseguró que “será colocado en un lugar destacado y muy especial de la Casa Comando, porque esta nota de EXTRA cuenta parte de nuestra historia”.

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El grupo junto a los ‘duros’ de la Brigada de Infantería Motorizada N.° 1 El Oro, coronel Luis Acosta Rodríguez, y del GA-1 Bolívar,el teniente coronel Francisco Salvador.Cortesía

Y al final, luego de tanta ceremonia, otra vez la camaradería, como si fueran ‘pelados’. Ya en la despedida, entre abrazos y despedidas, la pregunta del coronel Luis Acosta Rodríguez: ¿Y si les daban garrote en esa época?

“Nos daban duro... Ahora es suave”, respondieron varios a la vez, mientras reían.

“En ese tiempo era palo pelado”, aseveró Acosta.

Tal era el entusiasmo de los visitantes que uno se agachó para mostrar la elasticidad que tienen y todos reían. 

"Ahora con esa flexibilidad demuestra que tiene el espíritiu de 15 años”, le dijo el teniente coronel Acosta. “Pero solo el espíritu... jaja ja”, lo gozaron los demás, antes de que esas risas se apagaran para dar paso a la tristeza de partir tristes de dejar su ‘casa’, pero complacidos y llenos de recuerdos.