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Jesús Fichamba, sepultado con su poncho, moño y alpargatas

Ese era el deseo del intérprete del tema 'La Pinta, la Niña y la Santa María' que falleció por COVID-19, el lunes 26 de abril.

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El cantante era otavaleño y tenía 74 años.archivo / extra

La tarde del lunes 26 de abril en el parque de La Paz, los hijos de Jesús Fichamba, Coralia, María José y Jesús le dieron el último adiós al cantante otavaleño que falleció ese día por complicaciones por la COVID-19. Además estuvieron Gustavo Pacheco, Ámar Pacheco y Silvana Ibarra.

Durante la mañana, la intérprete nacional en sus redes sociales manifestó: “Gustavo me llamó aproximadamente a las 10:30 para darme la mala nueva. Los médicos le comunicaron su deceso. Después de que Gustavo se recuperó de la misma enfermedad, nos reunimos con Jesús, mi hija Ámar y otros amigos. Existía mucho cariño entre ellos y conmigo compartió muchas veces en presentaciones”.

Gustavo Pacheco, así como los hijos de Jesús, se mantuvieron junto a él desde que cayó enfermo. Luego fue llevado al Hospital Municipal Bicentenario y al Teodoro Maldonado Carbo.

Ahí lo intubaron y el jueves 22 de abril lo sometieron a una traqueotomía. Desde que llegó a esa casa de salud del Seguro Social, varias veces lo ‘mataron’ en las redes sociales. Por ello, en su momento, parientes y amigos del artista de 74 años desmintieron informaciones falsas. Pero la mala noticia se hizo realidad.

“Se fue mi amigo, mi hermano. Una amistad que nació en 1985. Con Jesús lloré abrazado cuando me salvé del coronavirus. Yo caí enfermo en noviembre del 2020 y también estuve intubado. Ahora no pudimos volvernos a abrazar y llorar juntos”, dice muy emocionado Pacheco, quien dirigió la orquesta, hizo la música y los arreglos del tema (cuya letra es de Luis Padilla) que Jesús cantó en la OTI Internacional en el teatro Lope de Vega de Sevilla, España. donde logró el segundo lugar.

Jesús le levantó la autoestima al Ecuador, según Gustavo. “Fuimos un equipo de tres, su exmánager Pablo Salame, él y yo. En nuestro país no se lo consideraba artísticamente. Antes de viajar al Viejo Continente, fue criticado y atacado por sus compatriotas porque no veían con buenos ojos que un indígena con moño nos representara. Por eso pidió que cuando se muera lo entierren con su moño, poncho y alpargatas. Se respetó ese deseo”.