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La populosa calle Oriente se volvió 'pintera'

Murales y jardines embellecen a barrios a lo largo de esta arteria, desde la 43 hasta la 46, en el suburbio oeste de Guayaquil

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Raúl Campoverde y Víctor Albán observan uno de los murales pintado en una esquina de la calle 44, suburbio de Guayaquil.Jimmy Negrete / EXTRA

Los moradores de la calle Oriente, desde la 43 hasta la 46, son un ejemplo de que, a través del trabajo grupal, se puede transformar a las zonas suburbanas de Guayaquil en uno de los sitios atractivos de la urbe.

Las paredes y fachadas de las viviendas de la barriada resaltan murales alusivos a Guayaquil y sitios paradisiacos del país. El ambiente lo complementan las banderas con franjas celestes y blancas, así como los jardines en los portales y veredas.

La actividad ha sido un pretexto para que los residentes mantengan ‘papelito’ el aspecto de calles y veredas. Además coordinan actividades de seguridad y vinculación ciudadana con la Policía Nacional, a través del circuito Batallón del Suburbio.

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En la casa comunal, los 'pelados' del barrio tienen la oportunidad de recibir clases virtuales.Miguel Canales / EXTRA

Los líderes

Uno de los comités barriales de la zona es Son de Oriente. Su presidente, Víctor Albán, comentó que hay una competencia sana entre vecinos para mantener en orden su cuadra.

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Recuerda que el cuidado del barrio empezó hace dos años y medio, cuando las calles de tierra fueron reemplazadas por el asfalto.

“Lo importante es que otros barrios están uniéndose a estas actividades, siempre pensando en el bienestar”, dice Raúl Campoverde, dirigente de una organización que aglutina a 20 consejos barriales del suburbio guayaquileño.

Y es que los primeros habitantes de lo que en la actualidad es la calle Oriente debieron asentarse en medio del fango y tenían que cruzar en endebles puentes de madera.

"Las mejoras nos han permitido que vivamos con dignidad. Además comprendimos que de nosotros depende mantener todo bonito”, expresa Olga Anchundia, quien llegó al sector hace 40 años. La adulta mayor reside con su esposo Manuel Pita, dos hijos y tres nietos.

El morador John Alvarado destaca que los jóvenes son los más entusiastas en el embellecimiento de su barrio. En lugar de garabatos u obscenidades, con las brochas elaboran hermosas imágenes.

 

Y de yapa, los ‘pelados’ acceden a computadoras e Internet

En la casa comunal de las calles 36 y Francisco Segura se ha improvisado un cyber gratuito. Los principales beneficiarios son los escolares y colegiales del barrio y de los alrededores.

En promedio, unos 50 chicos usan las instalaciones, con el compromiso de que los padres de familia se involucren en las tareas.

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“Es de gran ayuda, porque no todos están en condiciones de adquirir el servicio de Internet, peor comprar un celular o computadora”, opina Mariuxi Gamboa, mientras ayuda en las actividades escolares a sus dos pequeños hijos.

El dirigente Raúl Campoverde comenta que el cyber gratuito surgió debido a las dificultades que tenían los chicos con las clases virtuales.

Cuenta que buscaron apoyo de instituciones. Hasta Jorge Acaiturri, principal de la Dirección de Acción Social y Educación (DASE), colaboró con cinco computadoras.

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