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Diario Extra Ecuador

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Deslaves, inundaciones, grietas tienen en vilo a decenas de pobladores

El caudal del San Pablo tiene preocupados a habitantes de la provincia de Los Ríos. Las intensas lluvias han generado derrumbes en Bolívar

De poco sirven los obstáculos para bloquear el ingreso del agua a la vivienda.

De poco sirven los obstáculos para bloquear el ingreso del agua a la vivienda.TATIANA ORTIZ FRANCO

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Con camarones de río y una olla de arroz, Antonia Moreno almorzó este jueves 26 de febrero de 2026 junto a sus vecinos en medio del agua. A sus 73 años, la mujer transformó en alimento lo que su hijo logró rescatar de la creciente del río San Pablo, desbordado tras varios días de intensas lluvias en el sector La Maritza, cantón Montalvo, provincia de Los Ríos.

El recinto, ubicado en el margen izquierdo del afluente, alberga a unas 500 familias. Desde el lunes 23 de febrero, la comunidad permanece anegada por el incremento del caudal. El carretero principal, único acceso vehicular, está bajo el agua y presenta graves daños estructurales.

Antonia relata que ha elevado su cocina, la nevera y las camas usando bloques y tablas. Incluso, colocó cilindros de gas y recipientes con plástico como barrera en la entrada, pero el agua se filtra por las paredes, manteniendo inundados comedor y la sala.

Han hecho pedido de obras y no tienen respuesta

Augusto Jiménez, otro habitante del sector, tuvo que cerrar su casa y buscar posada con familiares al ver su hogar cubierto por el agua. Él, quien fue dirigente de la zona hasta el año pasado, explica que han enviado múltiples oficios a la Prefectura y al Municipio de Montalvo, para solicitar el levantamiento del carretero y la construcción de muros de escollera en las riberas; pero no han recibido respuesta.

Las intensas lluvias provocaron inundaciones en  extensas zonas.

Las intensas lluvias provocaron inundaciones en extensas zonas.TATIANA ORTIZ FRANCO

La movilidad en la zona es crítica. Candelario Junco menciona que aunque la escuela del recinto no está inundada, el puente peatonal que conecta con El Palmar (en la vía Babahoyo-Montalvo) permanece sumergido. Esta situación no solo afecta a los residentes, sino también la operatividad de una piladora y una secadora de arroz que funcionan en el sector.

El panorama en Montalvo se agrava con el desbordamiento del río Cristal, que ha dejado familias damnificadas en el recinto La Ernestina, afectando áreas de cultivos de ciclo corto.

Las lluvias provocan derrumbes y pérdidas agrícolas en localidades de Bolívar.

Las lluvias provocan derrumbes y pérdidas agrícolas en localidades de Bolívar.YADIRA ILLESCAS

Constantes derrumbes afectan a agricultores

En los cantones Echeandía, Chillanes, Guaranda y Caluma, de la provincia de Bolívar, la acumulación de lodo y los constantes derrumbes han dejado a decenas de comunidades aisladas, impidiendo que los agricultores trasladen sus productos a los mercados.

En Echeandía se reportaron al menos tres deslizamientos críticos en la ruta Camarones-Echeandía, el sector La Pradera y la vía principal hacia Guaranda.

En Chillanes, los sectores de Matapalo, Mamasara y Chontal registran deslizamientos permanentes que dificultan la movilidad.

En Caluma, el sector de Caluma Viejo permanece anegado desde mediados de semana. Con baldes y escobas, los vecinos bregan por retirar el lodo que ingresa a sus viviendas.

En Guaranda, la parroquia Simiatug enfrenta una situación crítica en la ruta hacia Santa Teresa e Ingapirca, donde se contabilizan al menos seis kilómetros de vías afectadas por sedimentos.

Funcionarios miran las grietas que aparece en el suelo.

Funcionarios miran las grietas que aparece en el suelo.LUIS CHEME

Agrietamiento en el suelo genera miedo

El rugido constante de la lluvia se ha convertido en una señal de alarma para los habitantes del recinto Corremonito, en la parroquia La Unión, cantón Quinindé, provincia de Esmeraldas. Las precipitaciones de los últimos días no solo desbordaron el estero local, sino que dejaron grietas que se abren como heridas en un terreno que parece ceder bajo los pies de su gente.

En la vía principal de acceso, un agrietamiento de cinco metros obliga a los moradores a caminar con extrema cautela. La situación es aún más dramática en la plantación de cacao de Ana María Cabezas García, donde las fisuras alcanzan 1,20 metros de profundidad y se extienden por más de 200 metros.

El desbordamiento del estero inundó sectores claves y, aunque el caudal bajó, el daño estructural permanece. “Cuando el agua subió, pensamos que todo se iba a perder. Ahora que bajó, lo que queda es el pavor a las grietas”, comenta José Zambrano, otro de los afectados.

Mario Mite, comandante de los Bomberos de Quinindé, subrayó la importancia de la alerta comunitaria. Por su parte, Bryan Tigreros, jefe de la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR), dialogó con los moradores para establecer protocolos de respuesta inmediata.

Las autoridades recomiendan mantenerse vigilantes y reportar cualquier movimiento de tierra.

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