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Buena Vida

Cómo explicar el divorcio a tus hijos

El divorcio es una situación que provoca estrés a los padres, pero también a los hijos. En el mejor de los casos, y aunque la separación sea de “guante blanco”, el conflicto de emociones está garantizado.

Imagen familia divorcio niños
Referencial. El número de divorcios en Ecuador creció 119,1 % en diez años, según cifras de 2016 del Instituto de Estadísticas y Censos (INEC)Pexels

El divorcio es una situación que provoca estrés a los padres, pero también a los hijos. Aunque se trate de una separación en buenos términos, el conflicto de emociones está garantizado; de ahí la importancia de contar a los chicos lo que está sucediendo. Si la decisión está tomada hay que explicar la situación: los hijos necesitan oír y entender que sus padres seguirán ahí para ellos.

Una de las principales situaciones que pueden derivar de la separación definitiva de los padres, es que los hijos se sientan en la posición de “elegir” a uno de ellos, indica la psicóloga guayaquileña clínica Jazhuat Echeverría. La experta enfatiza la importancia de dejar claro a estos miembros de la familia que no tienen la culpa de lo que sucede; asimismo, de que los padres refuercen su rol, pues los niños podrían asumir “la posición de cuidador de la persona con la que se quede, o vivir las peleas y sentirse culpables o involucrados en estas”.

A ello hay que añadir el proceso de aceptación de una nueva persona, si es que existen terceras personas en la vida de sus padres. Se trata de “algo que supera su capacidad de gestión y comprensión inmediata” de los menores, expone el psicólogo Rafael San Román, citado por EFE Salud. Y si el divorcio supone cambio de casa y/o colegio y rutinas alteradas, el niño se verá más afectado.

Esto también podría provocar una bajada del rendimiento académico de los vástagos pero también una sobreadaptación, que es cuando el niño se vuelca más en los estudios igual para ser mejor hijo, o como vía escapatoria, para no saber nada de esa conflictividad, aunque lo hagan de forma inconsciente. En general, el grado de afectación depende del grado de conflictividad familiar, la edad del niño y el número de cambios.

De acuerdo con San Román, el niño no tiene por qué saber los problemas que han llevado a la pareja a tomar la decisión de divorciarse o separarse, pero sí necesita que le aseguren que seguirán presentes en su vida y también “que tiene derecho a sentirse triste o enfadado, pero que poco a poco eso pasará”.

Cada caso es único y según afirma Echeverría “no hay una manera ‘correcta’, ya que depende de cada persona y de la situación que involucra, pero siempre con amor ayuda” se puede atravesar el suceso de mejor manera.

Divorcio: algunos consejos

Algunos de los consejos de los psicólogos de ifeelonline.com para el divorcio son:

- Ambos padres deben implicarse en ayudar a su hijo en este periodo, simplificando la dificultad.

- Modificar las rutinas que incluyan a los niños lo menos posible.

- Mantener a los hijos al margen de las discusiones de pareja y comentarios legales.

- Evitar hablar mal del otro, y culparle de las situaciones, en presencia del menor.

- Mantener la presencia de ambos progenitores en el día a día del niño.

- No utilizar al niño para castigar a la pareja (dificultar el contacto por ejemplo) o echarle cosas en cara al otro.

- Recordar que el hijo no es la persona en la que apoyarse, sino alguien que necesita apoyo.

- Tomar decisiones consensuadas con respecto a los hijos: no ser pareja no significa no seguir siendo padres.