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Buena Vida

Los Andrade Díaz, una familia llena de anécdotas

La pareja, que cumplió 10 años de casada, compartió con DOMINGUERO los pasajes más emotivos y felices de su convivencia.

Foto de Sistema Granasa

Los presentadores de televisión Carlos Luis Andrade y Gabriela Díaz le abrieron las puertas de su casa a DOMINGUERO para contar anécdotas que muchos de sus seguidores tal vez desconocían. La conversación con la pareja fue amena y divertida. Carlos Luis fue el más locuaz, mientras que Gaby respondió con mucha calma. Aquí les dejamos las actividades que hacen los Andrade-Díaz durante Navidad. Cuál fue el mejor regalo que han recibido. La creencia en Papá Noel y los nuevos integrantes de la familia: el bebé Joaquín y Luna, una gata.

Quién decora el árbol

Carlos Luis: El árbol lo pone Julito, una persona que trabaja con nosotros dos días a la semana, y una chica nos ayuda con la decoración. Solo una vez lo puse yo.

Gaby Díaz: Yo me fui a Miami porque me envió el canal, con una alianza que tuvo con Univisión, y le dije a Carlos Luis que le dejaba el dinero para que le pagara a la chica que pone el árbol, porque a mi regreso quería verlo bonito. Pero él se cogió la plata, estaba en esa época sacando el libro ‘Memorias de un gordo’, y las dos chicas de ese entonces me pusieron el árbol como si fuera una guirnalda. ¡Estaba horrible!

CL: La cosa fue así, Gaby se fue y a mí se me hacía ridículo pagarle a unas personas para que decoren el árbol, yo pensé que cualquiera podría hacerlo. El dinero yo la usé para otra cosa. Pensé que un árbol se lo armaba facilito y esa Navidad me di cuenta que no era así y que hay artistas para eso. Pensé que podía y me quedó asqueroso, lleno de huecos. Ahora trabajamos con una chica que se promociona en redes sociales.

El mejor regalo

CL: Joaquín es mi mejor regalo. Es un pelado risueño. Es colorado como los Díaz, pero es mi retrato. Se levanta a reírse. Por todo se ríe. También está La princesa, una guitarra de palo que la tengo en Santa Elena, está allá porque allá toco mucho guitarra, me la dieron cuando iba a cumplir 14 años. Le pedí a Papá Noel una batería, pero parece que se confundió y me regaló una guitarra de marca, y no me quedó otra opción que aprender a tocarla. Tocamos villancicos. Me gusta vivir mucho el espíritu navideño.

GD: Yuca, mi perrita, Shitzu, llegó en la Navidad del 2013.

CL: Yuca llegó en el momento en que más la necesitábamos. Porque veníamos de nuestras pérdidas de Connie. Yo no era perruno ni gatuno, pero cuando les vi la cara a Poly y a Gaby al ver a Yuca, yo dije “tocó” y es una hija más. Si se enfermaba nos preocupábamos y cuando la esterilizamos estábamos sensibles, fue todo el proceso, fue un regalo de la vida.

Navidad en Manabí

GD: Mi suegra se encarga de todo, se come bien. Se hace un buen pavo, chancho, arroz con choclo y tocino delicioso, que al día siguiente es el calentado y la cosa más rica. También hay lasaña de pollo, ensalada y la torta de la señora Conchita, que no puede faltar.

CL: La señora Conchita es una señora en Portoviejo que hace dulces y cuando Gaby estaba embarazada de Polita, aunque odia el dulce, lo amó y lo comía en todos los embarazos. Le cogió antojo y todas las semanas pedíamos la torta con manjar.

GD: Al día siguiente comemos cebiche de pescado.

CL: Este año quiero hacer el cebiche, pero es que mis papás no me dejan cocinar. Yo soy cuasi chef, y estoy haciéndome conocer como un grande en la cocina.

La Nochebuena más bonita

CL: Creo que fue la primera Navidad con Poly. Todas las Navidades han sido especiales, pero la primera Navidad que llevamos a Polita a Manabí fue la más especial. Porque era la primera vez que estábamos como padres. Yo estaba realizado.

GD: La que dice Carlos Luis, una reunión en casa de mis suegros con toda la familia y pasamos con Poly. Para mí que la quiso negar porque es idéntica a él. Tiene hasta la forma del dedo gordo del pie del padre. Es una cosa que si hubiese sido varón, ¡qué miedo! Y cuando me habla, es igual por los gestos que hace. Cuando Carlos Luis se enoja, se enoja. Yo soy cero brava y parece lo contrario. Soy mucho más paciente.

Casa estudio

Tanto Carlos Luis como Gaby Díaz tienen el programa que lleva el apellido de ambos y el cual se lo puede ver en YouTube. El espacio de entrevistas a un personaje o pareja conocida del medio artístico o político se desarrolla en el flamante departamento que tienen en un sector residencial al norte de Guayaquil. La casa es un estudio, pues se usa la sala, el bar, la cocina, donde Andrade prepara la cena para sus invitados, hasta el patio-jardín, donde está el área para asados.

Cómo reciben el año nuevo

GD: Nos vamos a la playa. A Santa Elena, pasamos con mis padres. Viajaremos con los bebés, Yuca y Luna.

CL: La cena ahí sí la preparo yo junto a mi suegro. Justo hoy estaba pensando en lo que íbamos a comer. Yo despreso el pavo para que el juguito pueda bañarlo entero y cada uno pueda escoger su presa. Cecilia, nuestra asistente del hogar, hace el relleno y Gaby la ensalada fresca. Si es arroz de la prosperidad, es un moro de lenteja especial que tiene harto queso y crema de leche. Tengo la capacidad de saborear en la mente lo que cocino.

Lo chévere es en fin de año, yo hago la cena en la playa, me encanta ese ritual porque paso todo el día cocinando. Mi suegro pasa conmigo y nos tomamos un trago.

GD: Mi papi no cocina nada, solo exprime los limones para el cebiche. Cuando nos casamos y Carlos Luis cocinaba, mis suegros eran atacados. Yo les decía que él quería cocinar y es que no saben que vibra cocinando. Es un sueño que se lo truncaron porque hubiera sido un buen chef.

CL: Aunque hubiera sido abogado o político.

No más hijos

GD: No vamos a tener más hijos, he tenido 4 cesáreas. No me ligué, pero ya no vamos a tener más (Gaby tuvo dos pérdidas: Connie, quien actualmente tendría 4 años, y Cayetana, 3).

CL: Probablemente yo me haga la vasectomía. Lo que pasa es que estos meses son de mucho trabajo. Tengo mis doctores en Manabí. No lo quiero hacer público, esto es algo mío. Un canal quería pagarme la operación y eso no. Estoy refeliz con mis hijos y mis animalitos.

Choque cultural

CL: Hace poco cumplimos diez años de casados y te puedo decir que se nos ha pasado rápido y me pongo a pensar que al inicio nos costó, porque fue el choque cultural. Yo soy manaba y ella bien guayaca. Con el trato hacia mis amigos soy mucho más abierto, me hago amigo de todo el mundo, soy más sociable. Por ejemplo, personas que trabajan conmigo pasan automáticamente a ser mis amigos. Así sean mis empleados. En cambio con Gaby no era así el asunto, y no porque era mala o poco sociable, fuimos formados de forma distinta. En la ciudad uno se forma diferente al campo.

Nací en Portoviejo, pero pasaba mucho tiempo en Chone. Soy un admirador muy fuerte de la cultura montuvia, tanto así que me considero montuvio.

GD: No soy poco sociable, pero es muy distinto darle la confianza a cualquier persona de buenas a primeras. Muchas veces se puede malinterpretar la cosa, porque estamos en una sociedad machista. Yo no puedo estar de mil amores con todo el mundo, porque dirán que soy una resbalosa y que no respeto mi matrimonio. Pero Carlos Luis, sí, él es superabierto, y yo le he dicho que no sea así, que se reserve un poco. Es mi manera de pensar y así me criaron mis papás.

CL: Al inicio yo era de chaulafán, aprendí a ir a restaurantes con ella. Yo era de botas, jean y camisa a cuadros, y aprendí a vestirme de una forma diferente y abrir mi mente al tema de la moda y poder lucir de una forma distinta por ella. Porque es mi esquema mental, no digo que a los manabas no se les pasa eso por la cabeza, pero a mí no. Con mis amigos no decíamos mira qué linda camisa, para nada, nosotros allá salimos con lo que hay.

GD: Lo que pasa es que Carlos Luis no estaba consciente de que era una persona de pantalla, capaz era por el programa en el cual estaba en ese entonces, Camaramanía. Iba, se ponía su jean ancho, porque estaba gordo, su camisa a cuadros y salía con su peinado a un lado.

CL: Yo sabía que era una persona de pantalla, yo lo asocio a la cultura que tenía. Salía con esa vestimenta y el que me quiere, me quiere como soy y punto. No tenía en mi chip el tema de la moda, el tema de lo que era ser una marca.

GD: El tema de ser imagen no lo tenía claro. Me enamoré de él porque me gustó. Así gordo, y con esos jeans, pero era un hombre impecable, me enamoró porque es una persona supersociable, se puede hablar de cualquier tema con él, superquerendón, superniñero, pero a medida que íbamos avanzando hablábamos del tema y me empezaron a llamar las marcas. Llegó un momento en que le dije que estaba gordo, que tenía que bajar de peso, modernizarse, cambiar la ropa, porque se lo veía superavejentado, cambiar su corte de pelo. Empezaron a llamarlo para eventos y no para las kermeses de colegios, sino para lanzamientos de productos importantes, ya lo llamaban para programas de otro tipo. Y eso es lo que hace una pareja.

CL: Pero en este caso no es que Gaby me hizo a mí, en cuanto a temas de valores.

GD: Ahí salió lo machista. Los valores vienen desde la casa, y mis suegros lo criaron muy bien. Sino meterle el chip de que él es un producto. Gaby es un producto, y como pareja somos otro producto y debemos cuidarnos.

Más de ellos...

l Carlos Luis Andrade tiene 38 años, nació en Portoviejo y empezó en televisión en la serie Sin límites. Es presentador de Verdades o mentiras en Gamavisión.

l Gaby Díaz, guayaquileña de 34 años, es presentadora del segmento En corto en Telamazonas.