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Buena Vida

La música te lleva a Guayaquil

GUAYAQUIL NOCTURNO

Guayaquil inspira. El río, los cerros, la comida y su gente son elementos que ya se hicieron canción. Rock, trova, pop, guajira, reggae, el ritmo no importa cuando se trata de hacer música a través de la vida guayaca. Con nueve canciones es posible recorrer el Puerto, comer, ponerse cursi y despedirse... Las melodías y los acordes transportan por la ciudad más grande de Ecuador (344.5 k2).

G.O.E es la primera estación en el recorrido. La banda, con más de 20 años en la escena local, da el recibimiento con su tema Bienvenido a Guayaquil. “Ven a mi ciudad, te invito a pasear por el malecón que a la ‘Yoni’ se asemeja. Aquí no encontrarás ladrones ni basura, así que tómate mil fotos y camina con soltura”.

Una vez instalados en el Puerto, Japo abre una ventana con vista panorámica. Su melodía cuenta que “Aquí en Guayaquil se escuchan los gritos. Aquí buenos hay ven y grita conmigo.” Más adelante aclara que el calor de esta ciudad no es un problema...

Mano Negra, la banda liderada por Manu Chao, no coincide con Japo y, probablemente, con ningún novato ante el calor guayaco. En uno de sus ‘hits’ dice que “Guayaquil City va a reventar. Tanto calor no se puede aguantar ¡Oye pana!, ¿qué pasa por la calle?”.

Y el ‘Viejo Napo’, uno de los íconos de la cultura guayaquileña, no demora en responder con su guajira. “Ella saca su bandera con su fondo estrellado. Desde el Estero Salado yo le canto enmarañado”. Y la quiteña Rocola Bacalao, se suma a su canto, ellos agradecen que “por suerte este bus me deja en Guayaquil. Alguien me espera, o tal vez no. Al menos aquí respiro con otro pulmón”.

El ska de Armada de juguete suma a la nostalgia en el recorrido. “El río muy tranquilo esperando la visita de los que algún día se besaron en el Malecón... El cielo veo despejado esperando que las nubes lloren en Guayaquil...”. Y Cabaré remata con la letra que dice “ciudad siempre me inflamas el pecho con la humedad de las personas que aprecio. Un poema en romaní te he escrito en el viento. De mi voz te acordarás cuando me haya ido lejos”.

Hablando de idas y venidas, Los Corrientes, en léxico guayaco, piden “una ayora de 50, broder, tengo que regresar a caleta, me están esperando, se me enfría la jama, me van a dejar botado”. Sucede que la comida es una de las perlas de Guayaquil y los cangrejos son un infaltable a la hora de comer, o si no por qué el ‘Viejo Napo’ le canta a un “cangrejo criminal”.