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Buena Vida

Lluvias, florecimiento y tradición en Zapotillo

Desde hace algunos años, devotos realizan acto en agradecimiento. Por la pandemia, las autoridades evitaron la concurrencia de personas a los bosques.

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El templo de Zapotilllo, cantón de la provincia de Loja.Freddy Inga

Las lluvias motivaron el inicio de una tradición en el cantón Zapotillo, Loja. Las precipitaciones que caen cada año entre los últimos días de diciembre y al inicio de enero, dan paso al considerado como un evento único, el florecimiento de los guayacanes.

Estos antiguos árboles que se cubren de flores, las cuales al caer pintan de amarillo extensos territorios de parroquias Bolaspamba, Mangahurco y Cazaderos que atraen a los amantes de la naturaleza, forman parte de la riqueza natural de este cantón lojano.

PROCESIÓN

Además de este encanto de flores, por las lluvias también nació una festividad religiosa que se vive con devoción: la fiesta al Santísimo Sacramento.

El padre Julio Pedro Sanmartín sostiene que, según la historia, hace varias décadas hubo un tiempo de sequía tan intenso que muchos pobladores decidieron abandonar sus terrenos.

Ante aquella prolongada sequedad también hubo un grupo de fieles y párrocos que optaron por fortalecer su fe y devoción a Dios y por ello decidieron hacer una misa de acción de gracias en honor a Jesús Eucaristía.

Ese evento se programó para un 20 de enero y la respuesta no se hizo esperar. Cayó la lluvia que muchos esperaban.
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En el último florecer de los guayacanes no hubo turistas debido a la pandemia.Freddy Inga
También se recuerda que el 20 de enero de 1534 
se fundó la villa en el valle lojano

A raíz de esta ceremonia, según cuenta el religioso, cuando los pobladores se encomendaban al Santísimo, cada 20 de enero, llovía. Esta fecha quedó registrada como una tradición en Zapotillo.

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El castillo de Zapotillo es el tradicional mirador y símbolo de la ciudad.Freddy Inga

Este año, con una procesión en la que el Santísimo Sacramento fue paseado por las calles céntricas, se agradeció y pidió a Dios que hiciera caer el agua.

Esta festividad lleva realizándose aproximadamente más de 30 años en el llamado el paraíso tropical, que además de guayacanes tiene otros árboles representativos como tamarindo, algarrobo, ceibos, palmeras y una diversidad de cultivos para los cuales anualmente se clama por el aguacero. (FIR)