Exclusivo
Buena Vida

Cinco dudas que te da vergüenza preguntarle al médico

Exceso de sudor y malos olores corporales son algunos de los puntos que nos “aterroriza” tratar con el doctor, pero que deberíamos comentar con él. A pesar de que, en muchos casos, no están relacionados a enfermedades graves es mejor salir de la duda.

Imagen apertura
Exceso de sudor y malos olores corporales son algunos de los puntos que nos “aterroriza” tratar con el doctor, pero que deberíamos comentar con él. A pesar de que, en muchos casos, no están relacionados a enfermedades graves es mejor salir de la duda.

Ir al doctor cuando los remedios caseros no surgen efecto parece ser el común denominador de los ecuatorianos, pero existe otro factor por la que una cita médica queda totalmente descartada: La vergüenza.

Sí, hay comportamientos de nuestro cuerpo que no entendemos y, aunque algunos de ellos no son graves, pueden ser síntomas de otras enfermedades.

Aquí resolvemos cinco dudas que nos dan pudor plantear en una consulta. Aunque la idea de este artículo es darte una guía, recuerda que la última palabra siempre la tendrá el médico.

1. ¿Por qué me cae constantemente `pecuaca’?

El mal olor en los pies se debe a una descomposición bacteriana, no es propiamente del sudor, explica el dermatólogo Fabián Guerrero y agrega que el calzado cerrado, las medias apretadas y el uso excesivo de aromatizantes para pies pueden empeorar la situación.

“Si usted se lava los pies con jabón de tocador y sin secarlos bien (los pies) usa el mismo calzado, el mal olor volverá porque no se elimina el hongo por completo. Lo mismo pasa cuando rocía talco en las plantas de los pies sin lavárselos”, señala Guerrero.

Recomendación: Lavar constantemente el calzado y hacerse un lavado de pies con jabón antiséptico para desinfectar y eliminar las bacterias. Secarlos bien, sobre todo en la zona de los dedos y hacer exploraciones para detectar callos, donde pueden estar anidando los hongos.

2. ¿Por qué sudo como llave de agua abierta?

Alzar el brazo en el bus, lleno de gente, para agarrarte y no perder el equilibro puede resultar incómodo para ti si sufres de esta condición, que no tiene causa única.

Puede deberse a la genética o también a síntomas de posibles tumores, ¡Aguanta! ¡No te asustes! Existen pocos casos relacionados a este segundo efecto.

La dermatóloga Fernanda Vizuete indica que hay tratamientos de “gran ayuda” como: desodorante a base de aluminio, electroterapia, botox y extracción de los ganglios que afectan el sudor, pero solo controlan los niveles de sudoración, no existe un remedio que elimine el exceso por completo -aún-.

Recomendación: evitar situaciones de alto estrés y la obsesión. “A veces se tiene la sensación de oler mal aunque nos bañemos. El hacerlo más veces durante el día (bañarse) puede resultar contraproducente porque lleva a la obsesión, a ponerse nervioso y, por tanto, va sudar más”, señala la especialista.

3. ¿Por qué me pica el orificio anal si ya no tengo cinco años?

Esta es una situación común vinculada con la salud de nuestra flora intestinal. El picor no suele ser síntoma de una enfermedad grave.

“Las causas pueden ser una parasitosis (lombrices), la irritación de la piel por usar ropa interior apretada como los hilos y también por la alteración de la mucosa. Pero la causa más frecuente son las hemorroides”, asegura el gastroenterólogo Víctor Sotomayor.

Recomendación: limpiarse con pañitos húmedos, evitar el exceso de dulces y tomar mucha agua.

4. ¿Por qué tengo mal aliento?

El especialista en gastroenterología asegura que aunque el mal aliento puede estar relacionado con problemas en el estómago, la principal causa se origina en la boca: restos de comida alrededor de las encías, caries y el tabaquismo.

¿Cómo diferenciarlos? Enfermedades renales o hepáticas van acompañadas de síntomas más graves que el mal aliento como: cólicos y gases.

Recomendación: lavarse los dientes tres veces al día y evitar fumar constantemente.

5. ¿Por qué no tengo una erección?

Un estudio de la Española de Sociedades de Federación Sexología señala que en las mujeres, el origen puede estar en que tengan endometriosis, dismenorrea, la regla, la menopausia o en la toma de anticonceptivos, entre otros.

En los hombres, una disfunción eréctil podría ser, por ejemplo, un síntoma de hipertensión. Además, recomienda al personal médico no tener pudor al preguntar sobre la vida sexual del paciente.