Qué hacer en un fin de semana solo: guía completa con ideas y actividades
Disfrutar un fin de semana solo ya no es sinónimo de aburrimiento: nuevas actividades y el valor de “no hacer nada” redefinen el descanso

Disfrutar la soledad también es aprovechar tu tiempo libre.
Hasta no hace mucho, el tiempo libre de un hombre giraba en torno a salir de copas y ver deporte por televisión. Sin embargo, esta idea está cada vez más anticuada, hasta el punto de que el concepto de desconexión está tomando otros significados.
A ver, el deporte y la cerveza continúan siendo importantes, pero ahora han surgido otras actividades complementarias igual de placenteras, como cocinar, pasear o disfrutar de los videojuegos o los juegos de mesa.
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Redacción Extra Digital
En este artículo te ofrecemos varios consejos para pasar un fin de semana solo con actividades que cada vez más hombres están poniendo en práctica.
Replantéate el concepto de "no hacer nada"
La sociedad occidental proyecta tanto la necesidad de ser productivos que mucha gente se siente culpable cuando «no hace nada». Sin embargo, no es necesario «optimizar» todo el tiempo libre haciendo cosas que valgan la pena.
Diversos estudios psicológicos arrojan que no hacer nada puede resultar muy productivo, ya que te permite resetear la mente y tenerla fresca para la siguiente tarea «productiva».
Por ejemplo, podrías dedicar un tiempo a ver la vida pasar mientras te tomas un café o a desarrollar los diferentes pensamientos que te corren por la cabeza. También puedes leer aquella novela que habías dejado pendiente o escuchar una lista de reproducción disfrutando de cada una de sus canciones.
Lo bueno de ello es que te permite descansar mientras disfrutas de los pequeños placeres de la vida.
El ritual de un buen día solo
Los planes con horarios muy estrictos pueden resultar estresantes, motivo por el cual los buenos días a solas funcionan únicamente con un horario flexible.
Levántate de forma natural (¡sin despertador!), come un buen desayuno y sal a pasear un rato antes de que la calle se llene de gente. A continuación, dedica un rato a algo que te guste, como hacer ejercicio o hacer un poco de bricolaje.
Hacer esto te permitirá enlazar diferentes actividades manteniendo la calma y la concentración, sin dejarte llevar por decisiones de última hora.
Llegada la noche, sentirás que has disfrutado de un día completo sin necesidad de que haya pasado nada extraordinario.
Pequeños triunfos
Solemos organizar la vida en torno a grandes objetivos, como encontrar un empleo, comprar una casa o formar una familia. Aunque se trata de elementos importantes que cabe tener en cuenta, su magnitud puede sobrepasarnos.
Un fin de semana solo puede ser el momento ideal para buscar pequeños triunfos que nos preparen para cosas más importantes. Cocina un plato elaborado sin la presión de tener que impresionar a nadie: disfruta del proceso cortando los ingredientes, removiendo la olla y probando cómo va quedando. Sin darte cuenta, te servirá para relajarte manteniendo la mente activa en todo momento.
Tareas como esta puede que no parezcan gran cosa, pero crean una sensación de progreso sin el estrés que conlleva buscar casa o trabajo. Si aprovechas el tiempo, un fin de semana solo te dejará una sensación de calma y equilibrio, y no de cansancio y aburrimiento.
Un poco de entretenimiento
Hoy en día, la oferta de ocio es tan abrumadora que a menudo resulta útil planificar un poco y establecer un menú de entretenimiento personal que entretenga sin llegar a saturar.
Incluir una buena película o serie siempre es interesante; eso sí, cuando te sientes en el sofá, deja el móvil a un lado para no despistarte con el WhatsApp o con algún juego gratis.
Así te ahorras tener que pensar en el último momento: solo tienes que seguir el plan establecido y evitar perder el tiempo en actividades pasivas, como navegar por las redes sociales.
La psicología de disfrutar de tu propia compañía
Aunque no lo creas, disfrutar del tiempo a solas es una habilidad que puede perfeccionarse. Cuando le coges el truco, empiezas a encontrar instintivamente cosas que te relajan y te gustan. Eso sí, es importante dejar al resto de la gente fuera de la ecuación, ya que así tus decisiones serán más sinceras.
Piensa en cómo pasar una tarde de sábado, sin planes, ni mensajes de móvil. Hace un año, quizá te habría parecido que debías poner remedio, pero ahora te encanta pasar el rato viendo una buena película o escuchando tu disco favorito.
Tiempo de reajuste
Es fácil seguir un plan como este un fin de semana y luego olvidarte de él los findes siguientes. Sin embargo, si te lo tomas en serio y tienes en consideración lo que has hecho bien y lo que has hecho mal, te darás cuenta de lo que convierte un fin de semana en un momento realmente tuyo.
Tus planes sociales no tienen por qué desaparecer, por supuesto, pero puedes ser más selectivo. Al fin y al cabo, las salidas nocturnas se disfrutan más cuando no se convierten en algo rutinario.
En este sentido, dedica tu fin de semana a solas para reajustar el rumbo y hacer hueco para momentos más tranquilos, elegir cómo pasar el tiempo y encontrar un ritmo que se mantenga más allá de un par de días libres. Si lo logras, es posible que descubras que el resto de las cosas de la vida encajan a la perfección.