Buena Vida
Viernes Santo de fe en Guayaquil con viacrucis vivientes
El dolor y drama de la Pasión del Salvador se tomó diversas calles de la ciudad, en el norte, centro y sur, con las procesiones de penitencia

Una de las escenas de la jornada penitencial hecho por integrantes de la Parroquia Divino Niño de Mucho Lote.
Con escenas que hacían erizar la piel, entre cánticos, tristeza y mucho fervor, se realizaron en Guayaquil varios viacrucis vivientes que recrearon los momentos de la pasión y muerte de Jesús.
En horas de la tarde de este Viernes Santo, y casi de manera simultánea, se llevaron a cabo cuatro de las procesiones programadas. En el acto penitencial organizado por la parroquia Divino Niño, de Mucho Lote, un joven que representó a Jesús cargó un pesado madero mientras otros compañeros, caracterizados como soldados, lo azotaban.
Una procesión similar recorrió las calles del centro de Guayaquil: la peregrinación de Jesús del Gran Poder, organizada por la parroquia Nuestra Señora de los Ángeles.
Cada una de las estaciones fue escenificada de manera casi auténtica, combinando rezos y cantos en los que se pedía perdón y piedad. En diversos momentos se reflejó el dolor, emulando el acontecimiento histórico.
A media tarde, desde la entrada del Jardín Botánico, se inició la recreación penitencial de la iglesia Jesús el Buen Pastor, de la ciudadela Las Orquídeas. Entre los integrantes, Sebastián Viteri e Iván Ortiz expusieron lo ensayado durante semanas para reflejar fielmente lo que dictan las Escrituras.

Antes del recorrido, los diferentes personajes se alistaban para la escenificación.
Asimismo, en la parroquia San Juan Bautista de la ciudadela Los Esteros, se organizó una romería con personajes que simularon el suceso más doloroso sobre el que reflexionan los cristianos.
Procesiones en la mañana
En horas de la mañana, en un tramo de la vía a Daule, se desarrolló el Viacrucis de la Esperanza, actividad organizada por la parroquia Ángel de la Guarda del sector Juan Montalvo. Con cruces y vestimentas, los fieles recordaron el sacrificio de Jesucristo.
El dramatismo también fue evidente en las calles de Mapasingue Este. En la procesión de la parroquia San Ignacio de Loyola, los participantes representaron la flagelación, los azotes y las burlas a las que fue sometido Jesús, con un realismo que conmovió a los asistentes.