Ecuador
Crimen múltiple en Buena Fe, Los Ríos: tres hombres y una mujer baleados, ¿qué se sabe?
Las víctimas fueron obligadas a salir de una casa y en el exterior les dispararon. Los cuerpos quedaron en varios lugares. Tenían heridas en la boca

Familiares de las víctimas esperaban retirar los cuerpos en el exterior de la morgue de Quevedo.
Un rastro de dolor y una estela de preguntas que nadie logra responder han quedado en un sector del cantón Buena Fe, en la provincia de Los Ríos, donde cuatro personas fueron asesinadas.
El ataque armado, que parece sacado de un guion de película, se cometió en el recinto El Congo, justo en la entrada a La Reserva del cantón riosense.
Según los primeros datos policiales, las víctimas, identificadas como Elena Irene Macías Carpio (de 60 años), Carlos Antonio Cervantes Peñafiel (44), Roberto Serafín Centeno Briones (48) y José Marino Solís Mera (63), estaban la tarde del martes 21 de abril compartiendo en una vivienda. Sin embargo, al llegar la noche, arribaron sujetos desconocidos que los amenazaron.
Al parecer, los tipos obligaron a los amigos a salir de la casa, bajo amenazas. Una vez fuera, empezaron a dispararles. Los cuerpos cayeron y quedaron dispersos por la zona. Un detalle que anotó la Policía es que la mujer y los tres hombres asesinados tenían heridas de balazos en la boca.
Estas ejecuciones sin piedad en la zona rural de Buena Fe han consternado a la localidad, mientras los parientes de las víctimas piden que se esclarezca lo ocurrido, pues aseguraron que ellos no tenían problemas con nadie.

Uno de los hombres asesinados quedó en un área con maleza.
Los indicios recolectados
Agentes de la Policía que arribaron al sitio del suceso recolectaron varios indicios de proyectiles calibre 9 milímetros y retuvieron una motocicleta para las investigaciones de ley.
En las primeras indagaciones, los investigadores confirmaron que ninguna de las víctimas registraba antecedentes delictivos, lo que vuelve el caso aún más misterioso.
Dolor en cuatro familias
En el centro forense de Quevedo, donde examinaron los cuerpos, el ambiente era desolador. Entre los parientes de las víctimas predominaban el llanto, la tristeza y la incertidumbre.
Entre los concurrentes estaban conductores de tricimotos, compañeros de Carlos Cervantes, quienes no podían creer lo ocurrido a su colega, a quien describieron como un trabajador incansable que se desvivía para conseguir el sustento de los suyos. “No entendemos por qué le hicieron esto”, repetían entre lágrimas.
También estaban los allegados de doña Elena Macías, quienes se hacían similares cuestionamientos, tratando de entender por qué sacaron a la mujer de forma violenta del inmueble para darle ese trágico final.
En medio del clamor de justicia por esta tragedia que ha dejado a cuatro familias con el corazón roto, también están los anhelos de recuperación de una quinta víctima.
Se trata de Olallo B., de 69 años, quien logró sobrevivir al ataque a balas, pero lucha por su vida en una casa de salud, con una herida de bala en la mandíbula.
El paciente se encuentra bajo resguardo policial y esperan su recuperación, pues sería el testigo principal que podría revelar quiénes fueron los asesinos.