Ecuador
Desaparecidos en Pedro Carbo: Espera que desespera por confirmación de identidad de fallecidos
El dolor, la incertidumbre y la angustia continúan para familiares de seis jóvenes que viajaron a Santa Elena y no regresaron a sus casas

Allegados de los desaparecidos de Pedro Carbo pedían que les entreguen cuerpos.
Los familiares de los seis jóvenes desaparecidos desde el recinto Fátima, en el cantón Pedro Carbo, provincia del Guayas, permanecieron durante horas esperando en el Centro Forense de Santa Elena, aferrados a una sola esperanza: recibir una respuesta definitiva del Ministerio Público.
“La Fiscalía nos va a llamar para realizarnos las pruebas o para entregarnos los cuerpos en los próximos días”, relató entre lágrimas una de las allegadas a una de las víctimas, tras dialogar con la médica legista pasadas las 17:00 del miércoles 14 de enero de 2026. Para ellos, el dolor, la incertidumbre y la angustia continúan.
Los familiares de Diego Joel Solís Villamar (21), Josué Francisco Merchán Solís (19), Cristhian Josué Holguín Jácome (23), Josué Johan Ponce Merchán (25), Víctor Fernando Borbor Castro (22) y un adolescente de 17 años aguardaron durante todo el día en el anfiteatro peninsular esperando retirar los cuerpos, pero sus identidades todavía no han sido confirmadas.
De manera preliminar, se presume que los restos hallados la tarde del martes 13 de enero en una finca abandonada de la comuna La Bajada en Colonche, jurisdicción de Santa Elena, serían de los seis jóvenes que desaparecieron diez días atrás, pero por el estado en que encontraron los restos no han podido confirmar si son ellos.
“Dicen que sí son, pero no saben quién es Diego, Josué o Cristhian. Esto es un dolor muy grande. Lo único que pedimos es que nos entreguen los cuerpos para llevarlos a Pedro Carbo y darles cristiana sepultura”, expresó con voz quebrada otra familiar.
Prueba de ADN despejaría dudas
Ante la imposibilidad de una identificación inmediata, los familiares solicitaron a las autoridades la designación urgente de un médico legista antropólogo, quien debe trasladarse desde Guayaquil para analizar rasgos físicos específicos.
Sin embargo, el proceso será complejo, ya que indicaron que ninguno de los jóvenes tenía tatuajes. Esperan con otras señas poder determinar la identidad. De lo contrario, la única alternativa será la prueba de ADN, procedimiento que tomará más tiempo y requerirá muestras de familiares directos.
Pese a la falta de confirmación oficial, algunos parientes están convencidos de que son sus seres queridos. Argumentan que se trata de seis cadáveres de sexo masculino con edades similares y que fueron hallados en la ruta que los jóvenes tomaron desde Pedro Carbo hacia el balneario de Palmar, el pasado 3 de enero.

En una finca de la comuna La Bajada en Colonche hallaron los seis cuerpos.
Las motos quemadas, otra pista
Otra pista por la que creen que son ellos es que junto a los restos encontraron dos motocicletas quemadas, de similares características a aquellas en las que andaban los jóvenes.
Una tercera moto, también quemada, fue hallada un día después de la desaparición en una zona de Pedro Carbo. Esto coincide con la versión de que el grupo salió en tres vehículos de dos ruedas.
“Aunque no esté confirmado oficialmente, nuestro corazón siente que son ellos. Aún no entendemos por qué les hicieron esto”, dijo otra mujer, visiblemente afectada. “Toda esperanza se terminó. Es una desgracia para todo el recinto Fátima”, agregó.
Los allegados comentaron que los cuerpos presentaban orificios compatibles con impactos de bala, por lo que presumen que los chicos fueron asesinados de forma brutal.

Estas son las dos motos quemadas halladas junto a los cuerpos.
Jóvenes llegaron al Palmar
Los parientes tienen la certeza de que los jóvenes llegaron a su destino, por un mensaje de texto que uno de ellos envió a su madre y una fotografía donde se los ve comiendo en el malecón de Palmar.
Aquel 3 de enero de 2026, cuando alrededor de las 17:00 intentaron contactarlos para saber si ya retornaban, ninguno respondió. Poco después, los teléfonos dejaron de estar en línea. Desde entonces, el silencio marcó el inicio de la tragedia que los tiene angustiados.