Fin de semana de tensión en Esmeraldas: joven muerto y taxista secuestrado
La ciudad vivió dos hechos alarmantes: la muerte de un joven en Tripa de Pollo y el secuestro de un taxista cuyo vehículo aún no aparece

Militares resguardan el barrio 26 de Junio, conocido como Tripa de Pollo, tras el operativo policial que dejó a un joven fallecido y generó tensión comunitaria en Esmeraldas.
La noche del sábado, el barrio 26 de Junio, conocido popularmente como Tripa de Pollo, en la ciudad de Esmeraldas, se convirtió en escenario de tensión y dolor. Un joven de 19 años, identificado como "Mateo", perdió la vida tras recibir disparos que, según familiares y vecinos, habrían sido efectuados por un miembro de la Policía Nacional. La noticia desató indignación entre los moradores, quienes cuestionaron la actuación de los uniformados.
El reporte preliminar de la institución policial, en cambio, sostiene que se trató de un caso de uso legítimo de la fuerza. Esta versión, opuesta a la de los allegados de la víctima, generó un ambiente de división y enfrentamiento en la comunidad. Los habitantes intentaron impedir que el cuerpo fuera retirado del lugar, lo que derivó en empujones y gritos contra los agentes.
Finalmente, pese a la resistencia de los vecinos, la Policía logró trasladar el cadáver hacia el Centro Forense de la isla Luis Vargas Torres, donde se realizarán las pericias correspondientes. El caso ahora queda en manos de las investigaciones oficiales, mientras la ciudadanía espera un pronunciamiento formal de la institución que esclarezca las circunstancias de la muerte del joven.

Un taxi circula por una concurrida avenida de Esmeraldas, donde la desaparición temporal de un conductor generó alarma ciudadana y mantiene abierta la búsqueda de su vehículo.
Otra noche de alarma en Esmeraldas
En paralelo, otro hecho generó preocupación en la ciudad: el secuestro de un taxista en el sur de Esmeraldas. Durante varias horas, familiares y colegas del profesional del volante desconocieron su paradero, lo que provocó alarma y temor en la población. La noticia se difundió rápidamente, incrementando la sensación de inseguridad.
Horas después, se confirmó que el taxista había sido hallado con vida, lo que trajo alivio a sus seres queridos y a la comunidad. Sin embargo, su vehículo continúa desaparecido, lo que mantiene abierta la investigación. La Policía Nacional activó los protocolos correspondientes para ubicar el automóvil y dar con los responsables del secuestro.
La ciudadanía permanece a la expectativa de nuevos resultados en este caso, que se suma a la lista de hechos violentos que han marcado la rutina de Esmeraldas. Entre la indignación por la muerte de un joven y la incertidumbre por el secuestro de un trabajador, la ciudad enfrenta un fin de semana cargado de tensión y reclamos por mayor seguridad.
¿Quieres acceder a todo el contenido de calidad sin límites? ¡SUSCRÍBETE AQUÍ!