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Diario Extra Ecuador

Visita de la vicepresidenta a centro de salud de Quito: pacientes dicen que nada cambió

A más de una semana del recorrido oficial por el centro de salud de San Antonio de Pichincha, usuarios aseguran que persisten la escasez de personal y la demora

En el centro de salud la atención  se desarrolla sin mayores cambios, según los usuarios.

En el centro de salud la atención se desarrolla sin mayores cambios, según los usuarios.ANGELO CHAMBA

Daniela Moina

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La visita de la vicepresidenta María José Pinto al centro de salud de San Antonio de Pichincha, al norte de Quito, estuvo marcada por reclamos enérgicos —incluso a gritos— dirigidos a los funcionarios para que mejoren la atención a los pacientes. La escena se difundió en redes sociales y generó expectativa entre los usuarios.

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Sin embargo, a más de una semana del recorrido oficial, quienes acuden a diario al centro aseguran que, en la práctica, poco o nada ha cambiado: continúan la falta de medicamentos, la escasez de personal y la postergación de citas especializadas, incluso en casos urgentes. 

Los testimonios recogidos coinciden en un punto: el problema no es el trato del personal médico, sino un sistema que sigue sin responder.

“No hay recursos, no hay medicina”

Antolino Carrera acudió al centro de salud para un control de presión arterial. Aunque fue atendido en un tiempo razonable, señala que el principal obstáculo es la falta de insumos.

“No hay personal suficiente y no hay medicina. No abastecen, no mandan”, afirma.

Carrera padece silicosis y requiere inhaladores de uso permanente para su tratamiento respiratorio, pero estos no están disponibles en la red pública. “Me mandaron a comprar. Cada inhalador cuesta casi 60 dólares”, explica.

A su criterio, la carencia de medicamentos limita cualquier esfuerzo del personal. “¿Qué pueden hacer los médicos si no tienen con qué atender?”, cuestiona.

La vicepresidenta María José Pinto llevaba un micrófono en la solapa.

La vicepresidenta María José Pinto llevaba un micrófono en la solapa.Captura de video

Para él, el problema es estructural. “La atención está excelente, los médicos incluso andan llamando a los pacientes, pero sin medicinas no se puede hacer más”, insiste.

Urgencias que esperan meses

Miriam Iza llegó al centro de salud a las 08:20 para una cita médica y salió pasada la mañana. Durante la consulta, el médico determinó que requería atención ginecológica urgente, debido a antecedentes de virus del papiloma humano y la reaparición de síntomas.

Pese a esa indicación, la cita especializada fue agendada para el 3 de marzo. “El doctor me dice que esto es urgente y me mandan para marzo. Son dos meses enteros”, reclama.

Iza diferencia claramente el trato médico del funcionamiento del sistema. “La atención del médico, súper bien. El problema es el sistema, que se demora”, afirma. Incluso cuando se les pide llegar con anticipación, los tiempos de espera no se reducen.

Gritos sin cambios

Ambos pacientes recuerdan la reciente visita de la vicepresidenta, quien increpó a funcionarios y exigió mejoras en la atención. No obstante, coinciden en que ese episodio no se tradujo en cambios concretos.

“Solo fue el susto”, resume Miriam Iza. Para ella, los reclamos públicos no resolvieron la falta de especialistas, medicamentos ni la demora en las citas.

Entre los usuarios persiste la misma conclusión: la solución no pasa por llamados de atención frente a cámaras, sino por decisiones que garanticen abastecimiento de medicinas, más especialistas y atención oportuna en los centros de salud.

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