Farándula

Edder Calderón: "¡Soy vendedor ambulante, a mucha honra!

"Me gano la vida honradamente y doy trabajo a personas que laboran conmigo", dice ex animador y chico reality, conocido como La Roca

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Un selfie de La Roca, quien defiende su actividad laboral actual.Cortesía

"Soy vendedor ambulante y a mucha honra", confiesa el expresentador y chico reality, Edder Calderón, quien  se dedica desde el inicio de la pandemia de COVID-19, a vender mascarillas es todo el país.

"Lo mío es un trabajo honrado, que además genera empleo a varias familias que están detrás de la confección de mis mascarillas", explica el hombre, conocido como La Roca.

Agrega que en estos últimos meses de 2020 ha podido palpar la forma de vida de los vendedores ambulantes y las peripecias que muchos tienen que hacer para ganarse la vida".

"Ayer, en Daule, fui perseguido por (agentesmetropolitanos. No entendí su proceder porque cumplo con todas las normas: no me paro en las esquinas y simplemente recorro la ciudad, perifoneando mi producto, pero aún así no me dejaron vender libremente", comenta a EXTRA el popular exanimador.

En todos los cantones donde ha estado hasta ahora, dice que puede vender libremenente su producto, aunque nunca falta algún inconveniente con otros vendedores o algún guardia de seguridad.

"Mis mascarillas tienen registro sanitario y tengo todos los papeles en regla y no me dejaré amilanar por ningún contratiempo", explica el ex chico reality.

Fabricación nacional

La Roca explica que las mascarillas son de fabricación casera, para lo cual emplea a un grupo de artesanos costureros que se encargan de la confección. "Ellos son parte del equipo y ganan el sustento para sus casas con la venta ambulantes que realizo".

La Roca vende a $ 1.50 cada cubreboca, mientras que al por mayor las deja en un dólar cada uno.

"Son de gran calidad, tienen 4 capas y son lavables", dice el famoso trabajador autónomo, quien aclara que seguirá con su trabajo y que no descarta volver a la pantalla chica en nuevos proyectos de realitys de competencia.

"Trabajar honradamente dignifica al hombre, así que no me ofende que se me diga vendedor ambulante", concluye Calderón