Cinco baleados en Guayaquil: Así salvó una mujer a su hijo durante el violento atentado
Los delincuentes llegaron en una camioneta color plomo. Las víctimas mortales eran primos. Entre los heridos esta un adulto mayor, tío de los fallecidos

Piedad Villao (vestido rosa) esperaba a su hijo Hugo Baque Villao para merendar cuando se registró la balacera.
Dos minutos antes de que varios sujetos armados con pistolas llegaran a bordo de una camioneta color plomo, con vidrios oscuros, hasta las calles 22 y N, en el suburbio de Guayaquil, para perpetrar un ataque armado, José (nombre protegido) conversaba y bebía cerveza con un grupo de vecinos.
Eran aproximadamente las 20:00 cuando su madre salió de la vivienda y se colocó en medio de la calle para llamarlo y pedirle que ingresara a merendar. Mientras José, de 40 años, caminaba hacia su casa, observó pasar el vehículo desde el cual, sin que sus ocupantes se bajaran, se realizaron varios disparos contra el grupo de personas con las que momentos antes compartía.
“Iba caminando cuando vi ese vehículo. Corrí lo más rápido que pude hacia mi casa. Mi mamá estaba en la puerta esperándome. Cuando ella sale a verme es porque ya quiere que entre. Gracias a mi mama, estoy vivo”, relató todavía asustado.
José asegura ser consciente del peligro que se vive en el sector. Con voz temblorosa indicó que solamente alcanzó a ver a sus amigos y vecinos tendidos en el suelo y ensangrentados, sin conocer los motivos del ataque.

Vecinos limpiaron la escena donde ocurrió la tragedia.
“Aquí da miedo hablar. La policía pasa un rato y se va; nosotros quedamos a merced de la delincuencia. Uno de mis vecinos recién llegaba de trabajar y se quedó porque le invitamos un vaso de cerveza. Los sicarios no se bajaron del carro. Fueron tantos disparos que parecía que descargaron una alimentadora. No les dio tiempo de correr”, acotó.
Como resultado de este hecho violento, cinco personas resultaron heridas y dos fallecieron. Las víctimas mortales fueron identificadas como Edson Gabriel Castillo Villao, de 39 años, y Hugo Jefferson Baque Villao, de 45. Ambos eran primos y vivían en casas cercanas. Entre los heridos constan un adulto mayor de 71 años, tío de los fallecidos, y dos vecinos más.
Piedad Villao, madre de Hugo, le contó a este Diario que su hijo solía llegar a casa alrededor de las 18:00, pero que ese día se quedó conversando con familiares y amigos.
“Mi Huguito era comerciante ambulante, el mayor de mis tres hijos. No era casado ni tenía hijos, vivía conmigo y era el sustento del hogar. El otro fallecido era su primo y uno de los heridos es mi hermano. A los otros dos heridos no los conozco. Él solamente se quedó tomando un vaso de cerveza y mire las consecuencias”, dijo entre lágrimas la adulta mayor.
En el sitio, agentes de Criminalística recogieron siete vainas percutidas calibre 9 milímetros y una bala deformada.
La camioneta utilizada por los delincuentes, una Mazda color plomo, fue hallada abandonada en las calles Octava y E, en el sector de Cisne 2. (AEB)