SUSCRÍBETE
Diario Extra Ecuador

Condena en caso de explotación infantil, en Guayaquil, reveló una traición familiar

Un caso de explotación infantil en Guayaquil expuso una red familiar que operaba con un cliente en EE. UU. y fue desarticulada por cooperación internacional

En Guayaquil, dos menores de edad eran explotadas por su propia familia.

En Guayaquil, dos menores de edad eran explotadas por su propia familia.Canva | Referencial

Creado:

Actualizado:

En una casa que debía ser un espacio de protección, se ocultaba un delito que cruzó fronteras. La reciente condena por explotación sexual infantil en Guayaquil no solo estremeció por la gravedad del crimen, sino porque reveló una dolorosa realidad: quienes debían cuidar fueron quienes traicionaron. 

(Te puede interesar: Lo acribillaron dentro de un vehículo y lo arrojaron a una quebrada del norte de Quito)

El caso, que involucró a dos madres y al abuelo de una de las víctimas, deja al descubierto cómo una red familiar operó durante meses hasta ser detectada por autoridades extranjeras.

La justicia ecuatoriana sentenció a las dos mujeres a 26 años de prisión por el delito de pornografía infantil, mientras que el abuelo recibió 13 años de cárcel por su participación. Las víctimas eran dos niñas, de siete y doce años. El proceso judicial confirmó que el material era enviado a un ciudadano estadounidense, quien pagaba por recibirlo.

Así se destapó el caso desde el extranjero

La investigación no comenzó en Ecuador. Todo se inició en diciembre de 2024, cuando las autoridades ecuatorianas recibieron una alerta de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional de Estados Unidos (HSI). Un mes antes, ese organismo había iniciado un proceso contra un hombre identificado como William Foster Alger.

La sentencia representa justicia a favor de la víctima.

La sentencia representa justicia a favor de la víctima.Canva | Referencial

Según la Fiscalía, en Estados Unidos se detectó que el ciudadano “estaba inmerso en la adquisición de material digital de abuso sexual infantil con víctimas ecuatorianas”, luego de que se encontraran imágenes de este tipo en su teléfono móvil. Ese hallazgo fue el punto de partida para rastrear el origen del contenido.

¿Qué revelaron los registros digitales?

Las indagaciones permitieron establecer que el material llegaba a Foster a través de mensajes enviados desde números ecuatorianos. Esos contactos correspondían a las tres personas que hoy cumplen condena. A cambio, recibían transferencias económicas desde el exterior.

Los movimientos financieros evidenciaron que el hombre envió a Ecuador cerca de 50.000 dólares, una cifra que confirmó que no se trataba de hechos aislados, sino de una operación sostenida en el tiempo.

Los condenados

El tribunal determinó la responsabilidad penal de los involucrados por su participación directa en el delito. Las sentencias quedaron establecidas de la siguiente manera:

  • Dos mujeres: 26 años de prisión por pornografía infantil
  • Abuelo de una de las víctimas: 13 años de prisión por el mismo delito
  • William Foster Alger (EE. UU.): 60 años de cárcel por tráfico sexual, trata de personas y prostitución

Además de las penas privativas de libertad, los familiares de las víctimas deberán pagar una multa cercana a los 482.000 dólares a la administración de justicia.

¿Quieres acceder a todo el contenido de calidad sin límites? ¡Suscríbete aquí!

tracking