Ecuador y Colombia buscan desactivar arancel del 30 % y bajar la tensión comercial en la frontera
Ecuador y Colombia avanzan en negociaciones para eliminar el arancel del 30 %. Ambos gobiernos intercambian propuestas para destrabar el comercio fronterizo

La canciller de Colombia anuncia diálogo con Ecuador sobre aranceles
La escalada comercial entre Ecuador y Colombia comienza a mostrar señales de enfriamiento. En medio de la tensión generada por la imposición de un arancel del 30 %, los canales diplomáticos entre Quito y Bogotá se mantienen abiertos y activos, con la mira puesta en evitar un golpe mayor al intercambio comercial fronterizo.
La canciller colombiana, Rosa Villavicencio, confirmó que su país ya remitió una propuesta formal al Gobierno ecuatoriano, en la que se plantea una salida negociada que articula facilidades comerciales con compromisos en materia de seguridad. En declaraciones a Blu Radio, adelantó que ambos Estados trabajan en la coordinación de una reunión técnica que podría concretarse este mismo fin de semana.
El proceso no avanza en una sola vía. Tras recibir el planteamiento colombiano, Ecuador presentó una contrapropuesta que actualmente está bajo análisis. Las delegaciones buscan sentarse a la mesa, a más tardar en los próximos días, con el objetivo de acordar medidas conjuntas que frenen una escalada del conflicto y reduzcan el riesgo de impactos macroeconómicos en la región andina.
Desde Bogotá, la posición es directa: existe apertura para desmontar los gravámenes anunciados sobre productos ecuatorianos, siempre que haya reciprocidad por parte del Ejecutivo de Daniel Noboa. La apuesta es restablecer reglas claras y devolver certidumbre a un flujo comercial que hoy opera bajo un clima de inestabilidad regulatoria.
El trasfondo del conflicto se remonta a la decisión de Ecuador de aplicar una tasa de seguridad del 30 % a las importaciones colombianas, medida que Quito justificó como una respuesta a la insuficiente cooperación en el control fronterizo, clave para contener al crimen organizado y al narcotráfico.

Daniel Noboa, presidente de Ecuador.
Mientras la diplomacia intenta recomponer el tablero, los efectos ya se sienten en el terreno. Exportadores ecuatorianos y actores logísticos advierten que, aun sin la aplicación total de las medidas, el comercio en la franja fronteriza enfrenta retrasos, mayores costos operativos y un riesgo creciente de informalidad y contrabando.