Opinión
Columnas: Es extraordinario el poder de la disciplina
Para lograr el cambio social nos falta disciplina. Así podremos avanzar y mejorar nuestras condiciones de vida.
Para lograr el cambio social nos falta disciplina. Así podremos avanzar y mejorar nuestras condiciones de vida.
La disciplina constituye un conjunto de reglas de comportamiento para mantener el orden y la subordinación entre los miembros de un cuerpo o la colectividad en un país, profesión o en una determinada colectividad. También en el plano personal nos falta disciplina. Es la llave de la puerta del éxito. Estamos refiriéndonos a que debemos ser organizados, debiendo planificar, investigar y hacer mejor las cosas para salir de la situación por la que atravesamos.
Los países asiáticos como China y Japón, inclusive los países europeos, salieron de la pobreza porque, además de invertir en educación, su punto especial estratégico fue, ha sido y será la disciplina, que se constituye en un modelo de producción con rostro humano y con resultado efectivo. Esta responsabilidad solo se logra recogiendo lo positivo y correcto del capitalismo y socialismo, descartando las caras nefastas que tienen estos dos sistemas.
Un país disciplinado es aquel que promueve el orden en lo estructural, social, cultural, científico. (...) Que su base o estructura sea de una economía productiva y que su súper estructura tenga programas sociales que impulsen la política, el derecho, la religión, la filosofía, el arte, la ciencia. La tecnología y todo lo que sea de carácter disciplinado. Reitero, si los ecuatorianos queremos salir del subdesarrollo debemos implementar un régimen que promueva cambios estructurales profundos en donde exista la posibilidad de que todas las personas tengan acceso a la educación, al trabajo, a la salud, a la seguridad social, a la democracia, y a la justicia.
Por el Lic. Ricardo Ordóñez Jaramillo