Editorial | La antigua vía a Nayón y los puntos críticos bajo la lupa tras el invierno
Entre deslizamientos recurrentes y cierres viales, la capital enfrenta un marzo marcado por la inestabilidad de sus taludes

El invierno está 'pegando duro' en la capital ecuatoriana.
En Quito, cada invierno trae la misma preocupación: cerros que se desmoronan, vías cerradas y vecinos que viven con el temor de que la montaña termine cediendo. Los recientes derrumbes en la vía hacia Nayón son solo el último recordatorio de un problema que lleva años repitiéndose.
Te puede interesar: Editorial | Carrera por la Fiscalía: 75 aspirantes bajo la lupa ciudadana
Pero la solución no puede quedarse solo en limpiar la carretera o improvisar desvíos para que los carros vuelvan a circular. Eso sirve para salir del apuro, sí, pero no elimina el problema de fondo.
Opinión
Editorial | El espejismo de la obra nueva: Cuando el olvido hipoteca el futuro de Ecuador
Editorialistas Extra
En esa zona el crecimiento urbano ha sido rápido y el tráfico no para, por lo que se necesitan controles más serios y estudios constantes que determinen si los taludes realmente soportan esa presión.

Cierres viales por lluvias en Quito.
Aun así, siguen faltando medidas básicas: no hay un control claro sobre el paso de vehículos pesados y tampoco se discuten soluciones de largo aliento. Y el riesgo no se limita a Nayón.
Mapa de riesgos: Más allá de Nayón
En Quito existen otros puntos sensibles (como El Panecillo o El Trébol) donde la combinación de lluvia, pendientes y urbanización también puede terminar en tragedia.
Opinión
Editorial | La crisis comercial entre Ecuador y Colombia que golpea al bolsillo
Editorialistas Extra
La prevención no puede aparecer solo cuando el invierno arrecia. El Municipio tiene diagnósticos, planes y recursos; lo que falta es convertirlos en acciones concretas y sostenidas en el tiempo. Esperar a que haya víctimas para reaccionar sería, sin duda, el peor escenario posible.