Editorial: El silencio que quiere tapar todo
EXTRA y EXPRESO mantienen firme su compromiso de seguir investigando, publicando y denunciando todo lo que el Gobierno prefiere no explicar
Cuando el Estado decide hacerse el mudo, el problema no es que no hable, sino lo que quiere tapar. Granasa, casa editorial de EXTRA y EXPRESO, lleva meses esperando que el SRI diga por qué abrió una investigación cuyos informes terminaron rodando, de forma irregular, en una plataforma digital, en un medio y en manos de una periodista. La solicitud se hizo en septiembre de 2025 y, hasta hoy, no hay respuesta.
En la justicia pasa algo parecido. La demanda por daño moral de Granasa contra el secretario de Integridad Pública y director de la UAFE está congelada. No se califica, no avanza y el tiempo pasa. Mientras tanto, la campaña de desprestigio contra ambos medios sigue tan campante.
Pero aquí no hay cansancio ni retroceso. Pueden estirar los procesos, cerrar puertas y seguir empujando la difamación con ejércitos de troles en redes sociales, pero no nos van a callar ni a sacar del camino.
Meterse con el poder nunca sale gratis; incomodarlo, mucho menos. La presión y la persecución son el precio cuando uno no baja la cabeza. Aun así, EXTRA y EXPRESO mantienen firme su compromiso de seguir investigando, publicando y denunciando todo lo que el Gobierno y sus funcionarios prefieren no explicar.