Editorial: ¿Vuelven los apagones?
Porque el país ya vivió cómo empiezan estos escenarios: con cortes esporádicos, con explicaciones dispersas y con señales que no se atendieron a tiempo

Apagones en Quito sin previo aviso generan incertidumbre.
Los apagones en Quito se repiten, sin aviso y en distintos sectores. No hay cronograma, no hay claridad y, hasta ahora, tampoco una explicación convincente.
La Empresa Eléctrica, a través de X, suele responder como si se tratara de eventos puntuales. Pero cuando los cortes se vuelven recurrentes, esa versión empieza a quedarse corta. No es la primera vez que ocurre, y el antecedente reciente obliga a mirar con más rigor, no con evasivas.
En paralelo, hay señales que no pueden ignorarse. El embalse de Mazar, clave para el sistema eléctrico, registra una caída en su nivel, en medio de una reducción de lluvias en zonas estratégicas.
No es una afirmación de crisis, pero sí un contexto que exige explicaciones más transparentes. Aquí el problema no es solo técnico; también es de comunicación y de anticipación. Minimizar lo que ocurre o reducirlo a “fallas aisladas” no aporta certezas; al contrario, alimenta la desconfianza.
Porque el país ya vivió cómo empiezan estos escenarios: con cortes esporádicos, con explicaciones dispersas y con señales que no se atendieron a tiempo. Hoy no se puede afirmar que se repite la historia; pero sí es válido exigir algo básico: saber qué está pasando realmente y qué se está haciendo para evitar que escale.