Opinión
Editorial: Escandalosos atracos
Cuando en el ejercicio de todos los poderes gobernaba Rafael Correa, amenazó con sancionar a quien se atreviera a cuestionar la que se consideraba la mayor obra de entonces.
Cuando en el ejercicio de todos los poderes gobernaba Rafael Correa, amenazó con sancionar a quien se atreviera a cuestionar la que se consideraba la mayor obra de entonces, es decir Yachay, pues pretendió emular a Gabriel García Moreno cuando programó la Politécnica en el país en el siglo 19. Y la amenaza surtió efecto, porque no hubo crítica alguna al faraónico programa.
Hoy, una vez disipadas las amenazas, se ha descubierto que en Yachay se produjo un perjuicio que inicialmente pasa de 30 millones de dólares y, desde luego, hace falta un análisis profundo de ese programa para saber a ciencia cierta cuánto se ha filtrado en su ejecución.
Ya el presidente Lenín Moreno denunció algo sobre el asunto y recibió las agresiones verbales del trasnochado correísmo que todavía se atreve a injuriar a quienes denuncian los errores y horrores de la tal “década ganada”.
Lo de Yachay actualiza la frase de un Contralor que decía que donde apretaba salía pus. Y el correísmo no era un partido político, sino una banda que suponía que los fondos públicos eran para enriquecer a funcionarios públicos.
El Fiscal General se ha inhibido en la investigación que tocaba al expresidente Rafael Correa, quien manejaba todos los hilos del poder.