Víctor Estrada, el docente asesinado en Guayaquil: ¿quién era el verdadero objetivo del ataque?
Caminaba junto a su padre y los hijos de su hermano tras comprar un monigote. En el lugar había personas vestidas de ‘viudas’ y otras de manera normal

Los restos de Víctor Estrada fueron velados en la casa de sus padres, en el sur de Guayaquil.
Víctor Hugo Estrada Jara solía decir que daría la vida por sus sobrinos. Aquella promesa, nacida del amor, se volvió realidad la tarde en que quedó atrapado en medio de una balacera y murió tras proteger con su cuerpo al menor de ellos.
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El hecho ocurrió alrededor de las 17:00 del 31 de diciembre, en las calles 19 y 4 de Noviembre, en el suroeste de Guayaquil. Víctor caminaba junto a su padre y sus dos sobrinos, de 17 y 7 años, cuando el grupo quedó en medio de un ataque armado dirigido contra otra persona.
Al percatarse del peligro, Víctor, quien se desempeñaba como docente en la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol), se agachó de inmediato y cubrió con su cuerpo al niño menor, hijo de su hermano mayor. En ese instante, el proyectil lo impactó en la cabeza. El disparo no iba dirigido contra él, pero su acción evitó que la bala alcanzara al menor.
Tras dos días de velación, Víctor Hugo fue sepultado la tarde de este 2 de enero en el Cementerio General de Guayaquil.
“Mi hermano se agachó para proteger a su sobrino y puso su cuerpo. Si no lo hacía, la bala probablemente le habría dado a mi hijo”, relató Julián Estrada, hermano del fallecido, quien confirmó que el ataque estaba dirigido a otra persona que se encontraba en el lugar.
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Familiares, vecinos, amigos y compañeros acudieron al velatorio, consternados por lo ocurrido.
Así ocurrió la balacera
Según el testimonio de sus familiares, en el sector había varias personas disfrazadas de ‘viudas’, así como otras vestidas de manera normal, que pedían dinero. Algunas de ellas, según el relato de los deudos, cerraban el paso con palos, presuntamente con fines delictivos. En medio de ese escenario se produjo la balacera.
Víctor Estrada había cumplido 36 años el 15 de julio del 2025. Era el menor de dos hermanos, soltero y no tenía hijos. Llevaba cerca de tres años como docente en la Espol. Además de su labor universitaria, trabajó en Ecuavisa, donde se desempeñó en el área de proyectos y diseño gráfico, desarrollando contenidos audiovisuales.
También impulsó proyectos personales de ‘stop motion’ y un proyecto relacionado con un transbordador espacial, trabajo que le valió un reconocimiento por parte de la NASA, hace aproximadamente dos años, contaron sus parientes.
En el ámbito familiar, era descrito como un tío profundamente querido y protector, especialmente cercano a sus sobrinos, con quienes compartía gran parte de su tiempo. “Era el tío consentidor, siempre pendiente de ellos”, recordó su hermano.
Sus restos fueron velados a dos cuadras de su domicilio, en la casa de sus padres, donde Víctor creció. Su muerte ha causado consternación entre familiares, amigos y colegas, quienes destacaron su creatividad, su compromiso con la educación y el acto heroico que le costó la vida. (AEB)