SUSCRÍBETE
Diario Extra Ecuador

Hombre que disparó cerca del fiscal general Carlos Alarcón es instructor policial y había bebido

El sujeto aseguró que capacita en temas de medicina de combate. Indicó que tuvo una discusión con su esposa previamente y había bebido con unos parientes

La audiencia se hizo en la Unidad de Flagrancia, centro - norte de Quito.

La audiencia se hizo en la Unidad de Flagrancia, centro - norte de Quito.Archivo (referencial)

Miguel Ángel González

Creado:

Actualizado:

El hombre que fue detenido por disparar cerca de la cafetería donde estaba el fiscal general Carlos Alarcón no fue a prisión. Sin embargo, se abrió un procedimiento directo por el delito de tenencia de armas y su juicio será el próximo 27 de abril

El caso se registró pasadas las 19:00 de este 10 de abril, en la avenida Juan León y calle Roca, norte de Quito. Según la información policial, la cápsula de seguridad del funcionario se activó cuando escucharon disparos e intentaron evacuarlo.

Los agentes que cuidaban al fiscal Alarcón identificaron que las detonaciones provenían del interior de un vehículo. Luego de unos minutos lograron intervenir al carro y detuvieron al conductor, quien portaba un arma de fuego además de tres casquillos percutidos y otros indicios que fueron levantados como evidencia.

Durante la audiencia, el procesado se defendió diciendo que intentó explicar la situación a los policías, pero no tuvo la oportunidad y, en su lugar, fue sometido a agresiones. Como prueba mostró que tenía golpes visibles, especialmente en el ojo derecho, y dificultades para caminar.

En su intervención, el hombre también buscó justificar la presencia del arma. Él detalló que es instructor y que imparte capacitaciones en temas de medicina de combate para la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas.

(También | Quito: Ataque armado se produjo cuando fiscal general Carlos Alarcón estaba en una cafetería)

El origen del arma de fuego

Carlos Alarcón, fiscal general del Estado, estaba en una cafetería cuando se produjo el ataque.

Carlos Alarcón, fiscal general del Estado, estaba en una cafetería cuando se produjo el ataque.Matthew Herrera

El arma incautada era del tipo menos letal y la utilizaba dentro de ese ámbito profesional, aseguró el procesado. Además, sostuvo que el permiso para portarla estaba en trámite y que contaba con ese respaldo en su teléfono celular.

El procesado relató que, horas antes de su detención, había estado en una reunión familiar con un tío y un primo, en donde incluso habían consumido alcohol. Luego dijo que tuvo una discusión con su esposa y que decidió retirarse del lugar, asegurando que en ese momento ocurrió la intervención policial.

También insistió en que no pertenece a ningún grupo delictivo y que no opuso resistencia. Incluso cuestionó el procedimiento, afirmando que los agentes estaban encapuchados, lo que le impidió identificarlos con claridad.

La jueza del caso concluyó que no había elementos suficientes para considerar ilegal la detención. Indicó que no se pudo comprobar que las lesiones hayan sido causadas por los agentes y mencionó que, según el examen médico, el propio detenido fue poco colaborador e incluso se habría golpeado dentro del patrullero.

En su resolución, la magistrada calificó como legal la aprehensión y la flagrancia, al considerar que los hechos (disparos en la vía pública) representan un riesgo para la ciudadanía. Por ello, Fiscalía formuló cargos por tenencia de armas.

tracking