Pabel Muñoz y la tasa de basura: ¿Por qué llegaron planillas tan caras en Quito?
El alcalde de Quito aclaró que los incrementos de hasta el 300% en las planillas de agua no siempre son errores. Entérate qué está pasando en la ciudad

El alcalde de Quito, Pabel Muñoz.
El malestar ciudadano por los elevados costos en las planillas de agua potable, donde se incluye el cobro de la tasa de recolección de basura (TRB), ha escalado en Quito.
Ante las quejas de usuarios que reportan incrementos de hasta el 300%, el alcalde Pabel Muñoz se pronunció para explicar las razones detrás de estos valores, señalando que "en algunos casos no es un error".
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Durante su intervención en la Asamblea del Distrito Metropolitano el pasado 4 de febrero de 2026, Muñoz detalló que el cambio en el mecanismo de cobro —que antes se hacía vía Empresa Eléctrica Quito (EEQ) y ahora a través de la planilla de agua— ha generado distorsiones.
Según el burgomaestre, la decisión del Gobierno Nacional de separar estos cobros provocó que durante noviembre y diciembre no se recaudara el rubro, generando un bache económico de 12 millones de dólares para la ciudad.
El impacto de la recaudación mensual
La falta de estos ingresos afecta directamente la operatividad del cabildo. "Cada mes se recaudaban alrededor de 6 millones. Con esos recursos se podían financiar, por ejemplo, presupuestos participativos", manifestó el alcalde al defender la obligatoriedad del pago para garantizar que el servicio de recolección no se detenga.
A pesar del descontento, las cifras oficiales del Municipio indican que entre el 16% y 17% de los abonados ha formalizado reclamos. Estos casos están siendo gestionados mediante call centers y un refuerzo de personal en las agencias de la Epmaps.
Por otro lado, Muñoz destacó que seis de cada 10 usuarios no han tenido inconvenientes, debido principalmente a que cuentan con sistemas de medición individualizados.
Problemas en edificios y urbanizaciones
El punto más crítico de la facturación se encuentra en las viviendas compartidas y grandes complejos habitacionales. Muñoz explicó que el inconveniente mayor surge en sitios donde un solo medidor de agua sirve a varias familias. Al calcularse la tasa de basura sobre el consumo total registrado en ese medidor único, el valor final se dispara.
Sobre esta situación, el funcionario fue enfático: "No es un error, el valor es alto porque hay muchas familias conectadas a un mismo medidor".
Este escenario es especialmente complejo en urbanizaciones donde cientos de casas dependen de una sola conexión. El alcalde recordó que normativas previas permitían esta modalidad si el 80% de los propietarios estaba de acuerdo, lo que hoy complica la distribución justa del costo.
Individualización de medidores para 2026
Como medida de solución a mediano plazo, Muñoz anunció que el Municipio ya impulsa reformas técnicas. Adelantó que durante el transcurso de 2026 se priorizará un proceso para que cada unidad habitacional cuente con su propio medidor, evitando así cobros acumulados injustos.
Finalmente, el alcalde ratificó que, aunque cobrar a través del agua fue la mejor alternativa tras la imposibilidad de seguir con la factura eléctrica, cada reclamo será analizado de forma particular.
"Si se detectan errores, estos serán corregidos", aseguró, aunque reiteró que en múltiples ocasiones el monto refleja el consumo real de los predios.