Riesgos de Roblox para menores: simulaciones sexuales y contacto con desconocidos
Roblox y otras plataformas esconden dinámicas que preocupan a expertos. Menores de edad simulan relaciones, contactan desconocidos y se exponen a riesgos

Niños y adolescentes interactúan en mundos virtuales con riesgos ocultos.
Lo que pasa dentro de algunos videojuegos está empezando a preocupar más allá de la pantalla.
La lluvia caía con paciencia fina sobre el patio del colegio cuando Federico decidió hablar.
—Profe, le tengo que contar algo —dijo.
El joven, de 18 años, miró primero a los lados. Luego soltó lo que llevaba guardado: su mejor amigo simulaba tener relaciones sexuales dentro de Roblox. Lo hacía con muñecos que parecen sacados de un juego de Lego.
—Lo hacen en Brookhaven —susurró.
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Sacó su celular y acercó la pantalla. La maestra de Literatura, una mujer de 40 años, vio una ciudad virtual demasiado parecida a ciertas calles de Samborondón: casas grandes, avenidas limpias, autos estacionados frente a jardines perfectos. Todo ordenado, luminoso, casi silencioso. Como una maqueta.
Ella tardó unos segundos en responder.
—¿Y tú también lo haces?
Federico negó con la cabeza.
—Yo no, pero creo que mi amigo lo hace porque quiere conocer el amor. Está enamorado de una chica que conoció en línea. Juegan juntos. Ella es la dueña del tiburón que vuela. No se conocen en persona, pero chatean en el juego. No sé quién será ella.
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Luego le mostró un video del juego donde se conocieron. La maestra vio a dos muñecos —uno vaquero y otro dinosaurio— corriendo por calles vacías junto a otro avatar desconocido. Así es la vida de Federico en línea.
Las imágenes muestran campos que simulan cementerios; otras, fiestas en cantinas. Incluso hay canales en YouTube dedicados a las ‘cariñosas’ de la plataforma. Se ofrecen encuentros y la posibilidad de “subir” a una habitación con alguien.
En TikTok aparecen videos donde los muñecos perrean sobre una mesa y un avatar de cabello blanco se frota contra el regazo de otro usuario.

Este es aviso en los que ofrecen ‘cariñosas’, como denominan a las sexoservidoras.
En YouTube, algunos contenidos muestran los mundos que los usuarios construyen dentro de Roblox. Sobre esos escenarios, figuras cuadradas simulan encuentros sexuales. Otros videos explican cómo contratar a una ‘cariñosa’ o invitan a citas casuales con avatares.
Estos contenidos se encuentran fácilmente en TikTok con palabras clave como ‘gogogogo’, un código que describe la simulación de encuentros sexuales entre muñecos.
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Esta tendencia está a un clic de distancia. Y ocurre en una plataforma donde la mayoría de usuarios son menores de edad.
Según datos de Statista (portal de estadísticas en línea), el 56 % de la audiencia de Roblox tiene entre 9 y 16 años, y un 20 % corresponde a menores de 9 años.
Natalia Roca, promotora de Educación Integral para la Sexualidad del Centro de Acción y Promoción para la Mujer, considera que este tipo de búsquedas responde a la falta de información en los jóvenes.
“Lo único que tienen a mano son estos juegos, la pornografía, el internet. Tienen curiosidad, pero hay que buscar fuentes basadas en evidencia científica y transmitidas de jóvenes a jóvenes, porque así comprenden mejor los riesgos físicos y psicológicos”, explica.
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Y hace énfasis en la necesidad de que la educación sexual integral sea una realidad en Ecuador.
Fiesta digital por $250
Malu, ingeniera en informática, conoce bien ese universo. Es usuaria frecuente de VRChat, una plataforma de fiestas virtuales a la que accede con equipos que le permiten moverse en pantalla y sentir parte del entorno digital.
Entró por primera vez a los 16 años. Hoy tiene 26 y sigue regresando. Tiene una regla que no rompe: si sus amigos de la vida real la invitan a salir, no falta.
Dice que, cuando se coloca el visor, lo primero que desaparece es el cuarto. Luego, el silencio. Después llegan las luces, la música, las voces. Y finalmente los cuerpos: cientos de avatares bailando en un salón que no existe.
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“Yo uso unas gafas Quest 2. Las compré por Amazon. Este otro equipo lo conseguí en una aplicación para conocer gente que juega en línea. Con esto puedo mover las piernas, la cadera, el pecho, y bailar”, cuenta.
En esas fiestas ha hecho amigos, pero también ha encontrado riesgos. “Mi personaje va a bailar. Este equipo me lo vendió un amigo en 250 dólares”, dice mientras muestra las cintas negras con sensores que le permiten “sentir” la farra digital.

VRChat es una plataforma de realidad virtual en la que también se desarrollan fiestas sexuales.
“En estos años he hecho unos 30 amigos y unos cinco confidentes. Hablas por micrófono, no por chat. Pero, a diferencia de otros juegos, las fiestas son más sexuales”, confiesa.
“Hay personas que hacen striptease y hasta les pagan por bailar en el tubo. La verificación de edad recién la implementaron el año pasado, y solo para quienes pagan suscripción”, revela.
Pero no todo queda en el baile. “El juego vende avatares —o cuerpos—: sombreros, gafas… todo tiene un código. Te escriben diciendo ‘erotic roleplaying’. He visto menores que, por comprarse las gafas, ofrecen servicios”, advierte.
Otro riesgo es la insistencia: usuarios que piden números de WhatsApp o acceso a redes privadas, algo que ella evita por seguridad.
No se trata de casos aislados
Sybel Martínez, directora del grupo Rescate Escolar, advierte que, aunque los videojuegos pueden ofrecer entretenimiento, también abren la puerta a riesgos graves.
En las charlas que dicta en colegios ha detectado patrones preocupantes: el contacto con desconocidos puede derivar en violencia digital.
Roblox ha sido denunciado en Estados Unidos por casos en los que menores de edad fueron contactados por adultos que ofrecían dinero a cambio de contenido íntimo, explica la abogada.
El 20 de febrero de 2026, el condado de Los Ángeles demandó a Roblox por presuntos daños a menores, señalando que la plataforma no habría hecho lo suficiente para advertir a los padres ni proteger a sus usuarios más jóvenes.

Los videojuegos también pueden exponer a menores a contenidos inapropiados.
Martínez advierte que el 21 % de los usuarios tiene menos de 9 años. “Hay simuladores dentro del juego donde pueden ocurrir interacciones sexuales. En los colegios vemos que los mayores conocen los riesgos, pero porque ya vivieron situaciones límite”, señala.
A esto se suma la magnitud del fenómeno. Desde el 2 de septiembre de 2024, el monitor externo ‘Moderation For Dummies’ ha reportado aproximadamente 12.400 cuentas vinculadas a juegos de rol de carácter sexual dentro de Roblox.
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En estos espacios se detectan dinámicas que van desde prácticas forzadas hasta usuarios —muchos de ellos menores— que ofrecen realizar acciones a cambio de Robux, la moneda virtual del juego.
Martínez insiste en que los colegios deben ser espacios de prevención, no solo de reacción. En Ecuador existe un protocolo para violencia digital, pero se activa cuando el daño ya está hecho.
Recuerda un caso en Quito: una niña de 12 años ingresó a una red social que la llevó a un enlace de WhatsApp. Allí, un adulto se hizo pasar por adolescente y le envió contenido íntimo.
Alertas
La psicóloga Guadalupe Nolivos advierte que algunos menores se despiertan de madrugada para usar dispositivos a escondidas y chatear con supuestos jóvenes que podrían ser adultos. Esto altera su sueño y genera ansiedad, reflejada en cambios en la alimentación.
También alerta que pueden aislarse con celulares y recibir múltiples contactos de desconocidos en redes como Instagram y WhatsApp.