Atentados a bala en El Empalme y Pedernales
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Atentados a bala en El Empalme y Pedernales

Dos hombres fueron interceptados por sujetos que les descargaron varios tiros. Ambos sobrevivieron, pero están delicados de salud 

baleados
Jonathan Zambrano estaba dentro de este carro cuando atentaron contra su vida.Daniel Vite

Con un impacto de bala en el abdomen, otro en el talón derecho y dos más en cada uno de sus glúteos terminó Jonathan Eliseo Zambrano, de 28 años.

“La muerte le sopló la nuca”, es lo que expresaban los habitantes del cantón El Empalme, provincia del Guayas, luego de que lo balearan en la avenida Quito y Augin, vía a Guayaquil, pleno centro de la localidad.

A los ciudadanos empalmenses, esa tarde del lunes 30 de agosto en que ocurrió el atentado, no les quedó otra opción que refugiarse por diferentes sitios para que las balas que salían como ráfagas no les cayeran.

Según testigos, Zambrano estaba estacionado en su camioneta de color rojo cuando llegaron unos motorizados y empezaron a disparar.

El hombre, en un movimiento rápido se agachó y viró. Gracias a ese impulso que tuvo, las balas le cayeron en los glúteos y otras partes del cuerpo, pero no lograron asesinarlo.

El herido fue auxiliado por varios ciudadanos y trasladado hasta una clínica en la ciudad de Quevedo, donde los médicos informaron que su estado de salud era delicado.

Solo se conoció que el afectado había viajado de Balzar hasta El Empalme, pues ningún allegado quiso referirse al caso.

El jefe de la Policía de El Empalme, Marco Salazar, informó que se está investigando para conocer quiénes fueron los que le dispararon.

Otro baleado

En otro caso similar, en una casa de salud de Santo Domingo, Rudy Acosta Ibarra se aferra a la vida tras recibir dos impactos de bala en el rostro, en la zona de la boca, según informes policiales.

Los parientes de la víctima le habrían informado a la policía que supuestos sicarios intentaron acabar con la vida de Rudy, el pasado sábado 28 de agosto, en Pedernales, provincia de Manabí.

Pese a las intenciones de sus verdugos, Acosta se le ‘escapó a la pelona’ y fue trasladado al hospital móvil local, luego por la gravedad de sus heridas fue derivado a tierra tsáchila.

Al tratarse de un hecho violento, la Policía ha designado personal para que presten custodia en el centro de salud donde Acosta es atendido. (DV/EC)