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Fue por unas copias y se ahogó
Redacción Guayaquil
Bajo un frondoso árbol, Jhonny López, un químico farmacéutico, esperó a que saquen el cuerpo de su hijo David, de 15 años, quien se ahogó la tarde del sábado en el estero Salado.
Mientras otros allegados a la víctima lloraban y se abrazaban, consolándose, en el parque lineal, el cuerpo del menor de edad hallado la mañana de ayer, yacía cubierto por una sábana blanca. El padre procuró mantener la calma. Su último hijo sufrió el accidente cuando con dos primos “salió a sacar copias”, mencionó el progenitor.
Un guardia del parque dio la voz de alerta y con una soga trataron de rescatar al estudiante del segundo año de bachillerato de un conocido colegio de Guayaquil, pero no lo lograron. (IC)