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Hermanas se conocieron a los 57 años

Ambas sabían de su existencia pero no tenían comunicación. Una tercera hermana también estaría perdida.

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Ambas sabían de su existencia pero no tenían comunicación. Una tercera hermana también estaría perdida.Miguel Ángel Laje / Extra

Entre lágrimas, nerviosismo y emoción, Narcisa Pava Pesantez, de 56 años, finalmente conoció a su hermana Karina Elizabeth García Pesantez, de 39 años, tras toda una vida de búsqueda.

Ambas mujeres radicadas en diferentes provincias —Azuay y Guayas— sabían de la existencia de la otra pero no se conocían.

Su madre, Rosa Amada Pesantez, abandonó al padre de Narcisa, José Manuel Pava, por problemas maritales y lo dejó con la niña de pocos meses de nacida.

Años después y producto de una nueva relación amorosa, Rosa Pesantez trajo al mundo a Karina, y desde pequeña le contó sobre la existencia de una hermana mayor.

Inició la búsqueda

Las ganas de ver a su madre y de conocer a su hermana, hicieron que Narcisa presentara una denuncia en la Fiscalía de Gualaceo, en Azuay, para que se empezara con la búsqueda de sus familiares. El caso fue de conocimiento de la Dinased Milagro y luego de varias gestiones, durante dos meses aproximadamente, lograron ubicar a Karina. Su madre lamentablemente había fallecido hace 4 años.

Los agentes encargados del caso verificaron información, compararon datos y una vez confirmado el vínculo familiar entre ambas mujeres organizaron el encuentro en el Centro de Atención Ciudadana del cantón Milagro.

Finalmente se conocieron

Fue así que pasado el mediodía del 2 de noviembre, ambas mujeres se vieron por primera vez. Rieron, lloraron y agradecieron a los agentes por haber hecho posible este emotivo encuentro.

Narcisa Pava era la más entusiasmada y aunque no sabía qué decir, se limitó a mencionar que se sentía feliz de haber encontrado a su hermana menor. De igual manera lamentó no haber podido hallar a su madre un poco antes de su muerte.

De su parte, Karina dijo que su progenitora siempre recordaba a Narcisa y le apenaba mucho no saber nada sobre ella. También hablaba sobre otra hija llamada Magdalena, a quien dio en adopción a una pareja de Quito.

“A ella si la fue a buscar una vez, pero ella no quiso venir porque ya estaba acostumbrada a su nueva familia. Magdalena no quería saber nada de nosotros, pero tengo entendido que a quien sí quiere conocer es a Narcisa”, mencionó Karina, agregando que estaba nerviosa por el encuentro con su hermana mayor.

Ahora las hermanas maternas, cada una con su respectiva familia, tratarán de recuperar el tiempo que no pudieron pasar juntas y, en el caso de Narcisa, no descansará hasta ubicar a su hermana paterna, Magdalena.

El jefe del Distrito Policial de Milagro, Maciel Ochoa, indicó que el trabajo realizado por los agentes fue de vital importancia para realizar este encuentro.