Un hombre de 40 años falleció por descarga eléctrica en la lluvia del lunes

Exclusivo
Actualidad

Un hombre de 40 años falleció por descarga eléctrica en la lluvia del lunes

Él se movió de su negocio por un llamado de ayuda. Sin embargo, no pudo salvarse de su destino. 

velorio de electrocutado
Vicente Aguas fue velado en su domicilio, a cinco cuadras del lugar del accidente.JUAN FAUSTOS

Vicente Aguas no pensó que la lluvia sería para tanto. Tristemente, falleció la tarde del lunes 11 de abril mientras intentaba cruzar una vereda cercana a su negocio. 

El hombre, de 40 años y oriundo de Paján, recibió una llamada de sus hijas, de 16 y 14 años, mientras atendía su local, una ferretería ubicada en la avenida Eduardo Solá Franco en La Florida. Lo ‘timbraron’ para pedirle ayuda, pues en su casa, a cinco cuadras del negocio, estaba entrando agua por la intensidad del aguacero que caía sobre Guayaquil. 

"Yo lo conocí en el campo. Él era muy trabajador y me apena que esto le haya sucedido a mi amigo”.Ramón Guerrero, amigo del fallecido

Preocupado, salió para regresar a casa. Cuando intentó pasar frente a una carreta de morocho, el hombre resbaló y el momento de la desgracia llegó: se electrocutó al tocar la estructura metálica. “El dueño de la carreta se había conectado al alumbrado público porque él estaba justo en la esquina”, contó Willy Mendieta, uno de los testigos de la trágica escena. 

“La carreta tenía tanto voltaje que con medio tocarla, la energía lo atrajo completamente y su espalda quedó pegada al metal. Intentamos separarlo con un palo y casi lo logramos, pero se pegó otra vez al carrito y ahí hasta la cabeza se fijó en el aluminio”, relató el joven, que trabaja en un negocio de jugos a unos metros. 

Indicó que esto duró aproximadamente tres minutos y que luego lo llevaron al centro de salud Francisco Jácome. No obstante, allí le negaron la atención de primeros auxilios porque “es para embarazadas”.

electrocutado1
Imagen tomada minutos antes de que Vicente sufriera la descarga eléctrica.CORTESÍA

Su padre, don Vicente, lloró al recordar que ya no estaba su hijo. “A nosotros nos dijeron que podríamos demandar al dueño de la carreta por homicidio culposo, pero solo queremos estar en paz”, manifestó.  Él añadió que sus hijas y esposa ni se han acercado al féretro de Aguas, porque “quieren pensar que está dormido”.