Qué hacer cuando tu hijo pierde su mascota

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Qué hacer cuando tu hijo pierde su mascota

Los niños no alcanzan a comprender lo que significa la muerte de sus animales ni los procesos de duelo, por ello tu responsabilidad es guiarlos

muerte
No lo animes con otro canino. Esta no es la mejor opción. Los animales no son objetos intercambiables.Shutterstock

Para muchas familias, una mascota forma parte del hogar. Incluso se convierte en la mejor compañía.

Pero al tener un animal en casa también se corre el riesgo de perderlo, ya sea por su longevidad, una enfermedad o un accidente. Esto puede ser muy doloroso y más aún para tu hijo. Es imposible proteger a los niños de esta pérdida, pero sí puedes ayudarlos a enfrentarla.

La pedagoga y máster en educación inicial, Isabel Holguín, recomienda hablar con la verdad. “Los niños más pequeños no entienden la muerte como algo irreversible, creen que es un estado temporal y que la mascota volverá. Por lo tanto, resulta esencial que vayan comprendiendo que la muerte es algo permanente”.

No hay una duración exacta del duelo, asegura la profesional, simplemente debes acompañar en este proceso a tu hijo. 

  •  3 consejos para superarlo
- Dile la verdad. Busca el momento y las palabras adecuadas. Sé sincera.

- Comparte su tristeza. No evites compartir tu pena con él, llora si es lo que de forma natural te pide el cuerpo y, por supuesto, déjalo llorar si lo necesita. Pero, ojo, que no piense que las lágrimas son sinónimo de debilidad.

- Ayúdalo a recordar a su animalito con cariño. Involúcrate en actividades que lo hagan salir del cuadro triste. Trata de rescatar anécdotas que lo hagan sonreír, con el fin de que lo recuerde con alegría.

Las claves

Si nunca ha vivido una experiencia donde una mascota o un ser querido muere, es posible que tenga muchas preguntas. Trata de hablarle de una manera natural sobre el ciclo de la vida.

Cuando le vayas a dar la noticia intenta hacerlo a solas, en un lugar en el que se sienta seguro y cómodo, y donde no se distraiga con facilidad.

No utilices frases que resten importancia a su amigo de cuatro patas. Nunca le digas “solo es un perro".