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De la Trinitaria al cuadrilátero

Los jóvenes del semillero Trinibox, quienes viven en uno de los barrios más conflictivos de Guayaquil, destacan en el boxeo nacional, de la mano del expúgil Yecson Preciado. Este deporte es su vía de escape a los peligros de la calle.

Foto de Sistema Granasa
Yecson Preciado junto a “sus futuros campeones olímpicos”, al pie del estero Salado.Álex Lima / EXTRA

En la Isla Trinitaria, en un pequeño gimnasio al pie del estero Salado, un grupo de jóvenes empieza a escribir sus páginas de gloria deportiva de la mano del expugilista Yecson el ‘Destructor’ Preciado.

Cerca de 70 chicos y chicas se preparan en Trinibox, una escuela de boxeo ubicada en uno de los sectores más conflictivos de Guayaquil, y que desde su fundación —en 2015— se ha convertido en uno de los semilleros que más campeones nacionales está formando.

Los alumnos ingresan al pequeño establecimiento. El respeto y la cordialidad es igual de importante que el talento, comenta Preciado. Por eso, los que se olvidan de saludar deben pagar su penitencia.

“Dame esas 20”, dice el Destructor a Sergio Mina, uno de sus boxeadores más destacados, refiriéndose a las 20 flexiones de pecho que debía realizar “por olvidar lo más importante, el saludo”.

Al ritmo de la salsa choke y el reguetón, los muchachos empiezan sus calentamientos. A pesar de que todo es risas y diversión en un principio, las jóvenes promesas deben enfocarse estrictamente en los trabajos, a menos que quieran recibir un regaño del profesor.

“¿Qué les pedí? Quiero que se concentren y calienten, el que da las órdenes aquí soy yo”, grita a los despistados Preciado, quien además aseguró que el respeto junto con la disciplina son primordiales en su gimnasio.

Unos con zapatos de lona y otros descalzos, nada les impide colocarse los guantes y demostrar sus mejores golpes. Todos buscan una pareja e inician pequeños enfrentamientos al momento en que Preciado da la orden.

De inmediato, un chico cae al piso retorciéndose del dolor, luego de sufrir un golpe directo al hígado. El Destructor se acerca y se limita a preguntarle la razón por la que estaba en el suelo.

Enseguida y con un tono sarcástico, el entrenador dice: “Eso te pasa por no venir a entrenar. Tú sabes que este es un deporte celoso. Todo lo que ganaste en meses, lo puedes perder en semanas”.

A pesar de lo exigente que puede ser Preciado, confiesa que su satisfacción es rehabilitar por medio del boxeo a tantos chicos que atraviesan momentos complicados en sus vidas.

“Hay chicos que llegan y me piden que los ayude a retirarse de las drogas y de las pandillas, que los acoja y los rehabilite, sobre todo que los mantenga ocupados y les entregue conocimientos para poder destacarse en el deporte”, reveló el fundador del semillero, que actualmente suma 47 medallas de oro a nivel nacional.

El Matador Reasco

Anthony Reasco, uno de los referentes de Trinibox según Preciado, llegó al semillero por una situación muy particular.

Un conflicto callejero con uno de los alumnos de la escuela de boxeo le permitió conocer al Destructor, quien intervino en la riña y los invitó a pelear bajo las reglas del deporte. El joven de 16 años demostró habilidades impresionantes y Preciado terminó por convencerlo de que se una a su academia.

En la actualidad, “es el boxeador más respetado del lugar” y lleva tres medallas de oro en Juegos Nacionales.

Reasco comenta el porqué de su sobrenombre mientras suelta carcajadas: “Me pusieron así porque acabo con mis rivales de inmediato, y en una ocasión el ‘profe’ celebró mi victoria gritando: ‘¡Lo mató, lo mató, ya está!’”.

Además, dice que Preciado “es como un padre” para él, porque lo acogió y siempre lo está motivando a ser un mejor deportista.

Vida en la Trinitaria

El entrenador dejó claro lo complicada que es la vida en ese sector de Guayaquil y manifestó con tono de preocupación que muchas veces debe ir personalmente a recoger a los niños hasta sus casas.

“Hay ocasiones en las que debo ir por los niños, o me toca enviar al Matador, porque a él lo respetan las pandillas del sector”, indica.

El exboxeador, que tuvo 18 años en el deporte profesional, lamentó la serie de conflictos con los que deben lidiar a cada momento.

A pesar de todo, afirma que no descansará hasta que sus alumnos se conviertan en estrellas de este deporte. “Quiero que un niño sea ejemplo de otro, y se den cuenta de que pueden superarse de la mano del boxeo. Conmigo entrenan los futuros campeones mundiales”, finalizó.

Un documental llevará esta historia al cine

Ernesto Yitux y Valeria Suárez decidieron llevar al cine la historia de estos boxeadores y desde el 2015, cuando conocieron a Yecson, iniciaron la grabación del documental ‘Siguiente round’.

Ambos productores se enfocaron en demostrar la manera en la que este deporte está cambiando la vida de los niños y adolescentes que viven en el sector de la Isla Trinitaria, teniendo en cuenta sus aspiraciones y obstáculos, desde las peligrosas calles del sur de la ciudad, hasta consagrarse como campeones nacionales en el cuadrilátero.

Actualmente el documental se encuentra en la etapa final. Para esto, Yitux y Suárez están realizando una campaña para recaudar fondos y poder ultimar detalles del filme.

La plataforma utilizada para este fin es www.siguienteround.com, la cual acepta donaciones desde 10 hasta 600 dólares. Cada aporte obtiene recompensas exclusivas como afiches, camisetas autografiadas, entre otros productos relacionados al proyecto.

Se estima que para marzo del próximo año el producto final se estrene en las carteleras cinematográficas de todo el país.