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Diario Extra Ecuador

Muerte en la cancha: el entrenador serbio Mladen Zizovic falleció en pleno partido

El último partido de Mladen Zizovic: murió haciendo lo que amaba

Mladen Zizovic tenía 45 años cuando falleció.

Mladen Zizovic tenía 45 años cuando falleció.Cortesía

Jerson Ruiz
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Y la muerte, tan puntual y sin avisar, decidió entrar a la cancha. Lo hizo donde él era feliz, donde respiraba vida: en el fútbol. Mladen Zizovic, entrenador serbio de 45 años, cayó en pleno partido, cuando el corazón no esperó al pitazo final para rendirse. El destino, cruel y simbólico, lo encontró donde más le gustaba estar: dirigiendo, soñando, viviendo el juego.

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Era la fecha 14 de la SuperLiga de Serbia. Su equipo, el Radnicki 1923, enfrentaba a Mladost Lucani. Minuto 21. Una jugada más, una indicación más, un paso al borde de la línea técnica… y el cuerpo dijo basta. La ambulancia irrumpió en la cancha, el reloj se detuvo, pero no el dolor. Lo llevaron al hospital, pero el fútbol perdió a uno de los suyos antes de llegar.

Los jugadores se enteraron al minuto 40

El silencio se adueñó del estadio

El partido siguió unos minutos, pero nada tenía sentido. A los 40’, el árbitro volvió a detener todo: Zizovic había muerto. El silencio se apoderó del estadio. Los jugadores, deshechos, se arrodillaron sobre el césped. Algunos lloraron como niños. No se lloraba por el resultado, sino por la vida que se había escapado entre gritos, táctica y pasión.

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Radnicki 1923 confirmó la noticia con un mensaje lleno de respeto y tristeza: “Perdimos a un gran experto, pero sobre todo, a un buen hombre”. En esa frase quedó el resumen de una carrera corta pero honesta, de un tipo que vivió por el fútbol y que se fue en él.

Minuto 40 se paralizó el partido comunicaban que el entrenador había fallecido.

Zizovic había asumido el cargo apenas 13 días atrás. Tal vez soñaba con levantar al equipo, con escribir su propia historia. No sabía que su última jugada sería esta: morir donde todo empezó, sobre el pasto, respirando fútbol.

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