Exclusivo
Deportes

Walter Llerena: "Imposible describir tanto orgullo"

Él fue el primer formador que tuvo Neisi Dajomes, pero no solo se encargó de su parte deportiva. La recibió en su casa

WALTER-LLERENA-NEISI-DAJOMES
Walter Llerena (izquierda) acompañó a Neisi Dajomes en el proceso deportivo. Es parte de esta medallaCORTESÍA

Walter Llerena puede inflar el pecho al decir que fue el descubridor de Neisi Dajomes. Hace 12 años, cuando fue entrenador en Pastaza encontró en ella y su hermano Javier (+) un talento nunca antes visto. Estuvo tan convencido de su potencial que inclusive pidió a la madre de los deportistas que le permita llevárselos a vivir con él para ayudarlos en su formación.

5fab113fd2d2e

Miryam Núñez, la nueva campeona de la Vuelta al Gran Santander

Leer más

Se trataba de una familia con escasos recursos económicos, así que esa propuesta fue como una bendición. Ahí, Llerena empezó a formar a una de las mejores deportistas de la historia nacional.

Y Neisi reconoció la importancia de su primer mentor. Tras ganar el oro olímpico le dedicó unas palabras y lo calificó como “un segundo padre”.

Y eso generó una sensación indescriptible en él. “No hay palabras ante tanta satisfacción y orgullo para lo que hizo. Tanto amor, tanto cariño por su lealtad, porque de esa manera ella ha sabido reconocer lo que hicimos con tanto esfuerzo y sacrificio para llegar a donde está”, dijo Llerena a EXTRA desde Aruba, donde trabaja como seleccionador.

El otrora seleccionado ecuatoriano y múltiple medallista internacional dijo que esta presea tenía un sabor muy especial porque el camino fue complicado. 

"Ella sabe más que nadie las cosas duras que tuvimos que pasar para seguir entrenando, estar juntos sin dejarnos imponer lo que otras personas querían. Hemos llorado, hemos reído, no hemos dormido, en ocasiones no hemos comido, pero aquí estamos, muy felices por este éxito".

Y es que Llerena lo dejó muy claro. Hay cosas que faltan por pulir en la dirigencia, decisiones que no se comprenden y que terminan por convertirse en trabas. Pero, como lo explicó, no es motivo para profundizar en eso. Por ahora hay que disfrutar de la medalla y del triunfo de “una persona que se lo merece por todo el sacrificio que hizo y todas las pruebas que superó”.