Loja en alerta roja: el invierno golpea con fuerza a Celica, Pindal y Olmedo
Inundaciones y deslizamientos dejan 41 familias afectadas, viviendas anegadas y carreteras cerradas en la provincia de Loja

Deslizamiento en la vía Pindal–Pozul–Celica dejó varios metros de carretera cerrados y vehículos varados durante horas.
La provincia de Loja enfrenta uno de los episodios invernales más intensos de las últimas semanas. Desde el 18 hasta el 23 de febrero, las lluvias persistentes han provocado inundaciones y deslizamientos en varios cantones, lo que obligó a declarar la alerta roja y activar los comités de emergencia.
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El balance preliminar confirma 41 familias afectadas —112 personas—, 18 viviendas con daños, cinco bienes públicos comprometidos, un bien privado afectado y tramos viales con cierre parcial y total.
En Celica, el sector Algarrobillo fue uno de los más golpeados. Diez familias resultaron afectadas luego de que el agua descendiera con fuerza desde las partes altas, desbordara quebradas y anegara viviendas. El parque central y el edificio del GAD parroquial también registraron daños.
María Fernanda Cueva, moradora del sector, relató que el agua ingresó pasada la medianoche. “Escuchamos un estruendo y, cuando abrimos la puerta, ya estaba el lodo adentro. Perdimos colchones, electrodomésticos y documentos”, contó mientras intentaba recuperar parte de sus pertenencias.
El alcalde de Celica, Julio Bustamante, confirmó que las precipitaciones fueron de extrema intensidad y que el COE cantonal se mantiene en sesión permanente desde la semana anterior. “Nuestra prioridad es salvaguardar vidas. Hemos activado todas las mesas técnicas y estamos recorriendo los puntos críticos”, señaló. Además, solicitó apoyo inmediato de la Gobernación, la Secretaría de Riesgos y la Prefectura, principalmente maquinaria pesada para la limpieza y rehabilitación de vías. “El equipo municipal es limitado frente a la magnitud de lo ocurrido”, advirtió.
En Pindal, el panorama también es complejo. En el sector Milagros, 29 familias resultaron afectadas tras el desbordamiento de una alcantarilla. Seis viviendas quedaron con daños estructurales, una cancha sintética quedó inutilizada y un establecimiento educativo presentó afectaciones funcionales. Un restaurante del sector también sufrió pérdidas.
José Armando Rojas, comerciante, afirmó que el agua arrasó con parte de su negocio. “Fue cuestión de minutos. El agua subió hasta la cintura y no pudimos hacer nada”, expresó.

Viviendas anegadas en el sector Algarrobillo, en Celica, tras el desbordamiento de quebradas provocado por las intensas lluvias.
La asistencia humanitaria entregada incluye 29 kits de alimentos, higiene y limpieza, que beneficiaron a 87 personas. Sin embargo, los habitantes insisten en que las pérdidas superan la ayuda inicial.
La noche del 22 de febrero y la madrugada del 23, nuevas lluvias volvieron a inundar el casco urbano de Pindal. Dos viviendas resultaron afectadas, así como instalaciones de BanEcuador. Las autoridades dispusieron la suspensión preventiva de clases en Celica y Pindal.
En la vía Pindal–Pozul–Celica, un deslizamiento cerró 50 metros de carretera de segundo orden, mientras que en el sector San José otros 30 metros quedaron parcialmente habilitados. Conductores permanecieron varados durante varias horas.
En Olmedo, sector La Tingue, un deslizamiento bloqueó totalmente una vía hacia la cordillera. No existe paso alterno, lo que complica el tránsito y el abastecimiento.
Mientras tanto, en Zapotillo, específicamente en Mangahurco–Moraflores, las lluvias continúan con fuerte intensidad, lo que mantiene en alerta a las autoridades ante posibles nuevas afectaciones.
La provincia permanece bajo monitoreo constante. El suelo saturado incrementa el riesgo de más deslizamientos y las familias afectadas temen que una nueva tormenta agrave la situación. El invierno no da tregua y Loja vuelve a enfrentar la dureza de la temporada lluviosa.