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Diario Extra Ecuador

La Casa Tola cumple 108 años y su ruina revela la falta de inversión en patrimonio

Por ser feriado y casi sin gente en la calle, se evitó otra desgracia, dicen ciudadanos. Hace 100 años, fue un símbolo de poder y modernidad

Ciudadanos se detienen a observar el deterioro de la Casa Tola, hoy convertida en un punto de riesgo.

Ciudadanos se detienen a observar el deterioro de la Casa Tola, hoy convertida en un punto de riesgo.Alex Lima / Extra

Diego Alfonso Alvarado Franco

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El celular apunta hacia la destrucción. No es un turista buscando la postal perfecta del boulevard 9 de Octubre. Es un transeúnte más, alguien que ya aprendió a detenerse en esa esquina, a mirar hacia arriba y a preguntarse “¿hasta cuándo”.

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La Casa Tola cumple 108 años este 2026. Doce años más que la famosa Torre Morisca. Pero mientras aquella todavía impone con su silueta, esta solo impone miedo.

Desde 1918, cuando fue levantada entre las calles Escobedo y 9 de Octubre, esta casona patrimonial fue un orgullo del centro. Actualmente, de esa belleza solo quedan losas y palos que intentan -y fallan- sostenerla y un esqueleto interno que el colapso de 2022 dejó al descubierto.

Este 4 de abril, cinco horas después de un temblor de magnitud 5.3, una pared y otros elementos estructurales se desparramaron sobre la calzada de la calle Gregorio Escobedo. Fuera del perímetro de precaución. Como si la casa, en su agonía, hubiera decidido escupir más de sus ‘entrañas’.

El malestar de la ciudadanía

Mariana Yupa vende bebidas y alimentos a pocos metros de la edificación. Escuchó el estruendo y salió a ver. “Nos asustamos porque la pared cayó. Gracias a Dios no hubo muertos”, dice, mientras atiende a un cliente que mira, con decepción, lo que quedó de aquella casa.

Así fue la primera caída de la Casa Tola, ocurrida en abril de 2022.

Así fue la primera caída de la Casa Tola, ocurrida en abril de 2022.Archivo / EXTRA

Lo que Mariana no dice, pero todos en el sector saben, es que el milagro de que no haya víctimas tuvo más que ver con el calendario que con la prevención. Era el segundo día del feriado de Semana Santa. El centro estaba más vacío que de costumbre. Menos peatones. Menos carros. Menos gente caminando justo donde el concreto cayó.

Un ciudadano que frecuenta el sector, y que pide reservar su identidad, acota que las autoridades competentes deben poner cartas en el asunto. “Ya son cuatro años en los que no se ha hecho nada… Esperan a que haya una desgracia”.

Christian Parrales se detuvo a bordo de su moto cuando el semáforo de Escobedo se puso en rojo. Durante medio minuto, mientras esperaba la luz verde, su mirada no se despegó de la casa. Su diagnóstico es seco: “Deben demolerla”.

Así se veía la Casa Tola en 2015, antes del terremoto de 2016 que la dejó frágil y vulnerable. Esa inestabilidad terminó por desatar su derrumbe parcial en 2022.

Así se veía la Casa Tola en 2015, antes del terremoto de 2016 que la dejó frágil y vulnerable. Esa inestabilidad terminó por desatar su derrumbe parcial en 2022.Google Maps.

La Casa Tola “no es cualquier cosa”

El arquitecto urbanista Luis Cubillos prefiere no mirar solo el escombro. Para él, la Casa Tola es un síntoma de algo más grande. “El patrimonio arquitectónico, de acuerdo a la Constitución y el Cootad (Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización), es responsabilidad del Municipio”, explica.

Luis Cubillos, arquitecto urbanista.

Luis Cubillos, arquitecto urbanista.Cortesía

No obstante, Cubillos advierte que la negligencia no es solo de los dueños: hace falta una política integral. Sin ella, advierte, el centro -el territorio mejor dotado de la ciudad- seguirá llenándose de edificios bodega y solares convertidos en estacionamientos, mientras la memoria se desmorona.

Para el especialista, en el centro porteño persiste una “carencia de una política integral”. Recuperarlo exige inversión, acuerdos con propietarios, incentivos para vivienda y normas que eviten la subutilización de espacios. Además, demanda una adecuada asignación de recursos del Gobierno al Cabildo para garantizar su revitalización. (Diego Alvarado - Juan Pablo Pérez)

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