Editorial: Sombra, una necesidad urgente
En estos días, los habitantes de Guayaquil, Ecuador, sufren por las altas temperaturas que rondan los 32 o 33 grados centígrados

El intenso sol cae sobre Guayaquil, donde la falta de árboles convierte cada caminata en un desafío bajo temperaturas que superan los 40 °C de sensación térmica.
En estos días, los habitantes de Guayaquil sufren por las altas temperaturas que rondan los 32 o 33 grados centígrados, pero con una sensación térmica que llega hasta los 40. Un verdadero ‘infierno’.
Para los transeúntes, el castigo es doble: caminar bajo el sol en una ciudad que, durante años, ha privilegiado el cemento por encima de los árboles.
Desde hace dos años, el Puerto Principal intenta virar hacia un modelo más verde, con la meta de superar los 9,5 metros cuadrados de áreas verdes por habitante. Sin embargo, la deuda sigue siendo grande.

Jenniffer, vendedora ambulante, aprovecha los días de sol y harto calor.
Expertos recomiendan que al menos el 30 % del área total de la ciudad esté cubierta por espacios verdes, una cifra aún lejana para Guayaquil. Desde el Cabildo se han impulsado iniciativas como la siembra de árboles nativos y endémicos, buscando hacer de la ciudad un entorno más saludable. No obstante, muchos de estos ejemplares están en mal estado o no logran cumplir su función.
Guayaquil
Ola de calor en Guayaquil: Ciudadanos se 'asan' con temperaturas de hasta 34°C
Milka Franco
La restauración ecológica no puede quedarse en cifras ni en anuncios. La reducción del calor en la ciudad exige acciones más agresivas, sostenidas y bien ejecutadas.
No se trata solo de sembrar árboles, sino de cuidarlos, mantenerlos y entender que, en una ciudad donde el calor golpea cada vez más fuerte, la sombra es una necesidad urgente.