“Salieron a lanzar lodo”: defensa de doctora apunta a extorsión en caso estético
El hecho se originó tras un procedimiento estético realizado en una clínica del norte de Guayaquil en septiembre de 2025.

Juan Cisneros, abogado de la doctora Nancy Álvarez, y Dennise Díaz, quien denunció a la médica tras el tratamiento cosmetológico.
La defensa de la doctora Nancy Álvarez Celleri niega las acusaciones de presunta negligencia médica y va más allá: asegura que detrás de la denuncia existe “una red de extorsión y competencia desleal”, por la que ya se han presentado acciones en la Fiscalía.
Las acusaciones formuladas por Dennise Díaz constituyen, según la defensa, un “gran daño moral”. Así lo afirmó Juan Cisneros Sarmiento, abogado de la médica, al referirse al caso ocurrido tras una intervención realizada el 17 de septiembre de 2025 en una clínica del norte de Guayaquil, caso que fue publicado por EXTRA el pasado 15 de enero.
De acuerdo con Cisneros, detrás de la denuncia existiría una “sofisticada red de extorsión y competencia desleal”. En un documento enviado a la redacción de este Diario, Álvarez sostiene que los hechos responderían a una acción “orquestada” por su exasistente, Ángela Verónica Coello Pino, en presunta colusión con la denunciante, Dennise Estefanía Díaz Garrido.
Por esta razón, la doctora Álvarez ha presentado denuncias ante la Fiscalía por abuso de confianza, hurto y receptación, extorsión y violencia psicológica en contra de ambas mujeres. “Salieron a lanzar lodo con ventilador”, manifestó el abogado Cisneros.
El origen de la denuncia
Díaz, maquilladora de 34 años, aceptó someterse a procedimientos estéticos ofrecidos por la clínica de Álvarez, que la contactó a través de redes sociales. Según declaró a EXTRA, fue operada sin anestesiólogo, sufrió quemaduras internas en el rostro tras una rinoplastia que calificó como apresurada y que posteriormente derivó en una necrosis.
El abogado aclaró que en la denuncia de Díaz se afirma que existen “lesiones derivadas de una rinoplastia y una perfilación facial quirúrgica”, pero aseguró que ese no fue el procedimiento realizado.
“Lo que se hizo fue un tratamiento cosmético no quirúrgico. Por eso aquella persona dice que no estuvo presente un anestesiólogo, y fue así porque no se requería de un especialista que la anestesie”, explicó.
Sobre las lesiones en el rostro de Dennise, Cisneros indicó que el orificio denunciado no corresponde a una quemadura de tercer grado, sino a una ampolla, y recalcó que esa complicación no fue atendida por la doctora Álvarez.
Además, precisó que se utilizó una máquina denominada picoláser, que actúa de manera externa, y no un endoláser, como se ha manifestado públicamente.
En cuanto a la nariz, señaló que no se practicó una rinoplastia, sino un tratamiento con hilos tensores, el cual calificó como reversible y destinado únicamente a levantar el tabique nasal.
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Formación profesional
Cisneros también defendió la formación académica de su representada. Aseveró que Álvarez es una doctora graduada en Ecuador, con maestrías cursadas en España y Argentina, además de cursos de especialización realizados en Turquía.
Acerca de las declaraciones de Ángela Coello Pino, extrabajadora de la clínica, quien afirmó que existía “insalubridad” en el lugar donde se realizaban los tratamientos estéticos, el abogado negó esas acusaciones.
“Vi el video donde la señora Coello dice que la oficina era un chiquero, que cortaban las gasas y otras cosas con la misma tijera. Es cierto que la Agencia de Aseguramiento de la Calidad de los Servicios de Salud y Medicina Prepagada (Acess) clausuró las oficinas, pero fue por una circunstancia generada por ella”, detalló.
Indemnización y exposición pública
El abogado también indicó que en la denuncia Díaz solicita una indemnización de 200.000 dólares, destinada, según consta en el proceso, a cubrir honorarios médicos, gastos de hospitalización y otros rubros.
Finalmente, Cisneros explicó que tras la operación y la clausura de la clínica, la doctora Álvarez ha sido blanco de ataques en redes sociales, lo que ha afectado su imagen pública. “Hay muchos ‘jueces’ en las redes. Ante las publicaciones, la gente emite criterios sin conocer los hechos, y eso ha afectado el nombre de mi representada”, concluyó.