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Diario Extra Ecuador

La peligrosa razón por la que el sexo con tu ex puede ser adictivo: Aconsejan evitarlo

Tener sexo con un ex puede ser una forma inconsciente de evitar el duelo, dicen sexólogas. Aconsejan no hacerlo, porque refuerza vínculos dañinos

Especialistas en salud mental advierten que retomar encuentros sexuales con una ex pareja sin un cierre consciente puede derivar en cuadros de autodestrucción emocional.

Especialistas en salud mental advierten que retomar encuentros sexuales con una ex pareja sin un cierre consciente puede derivar en cuadros de autodestrucción emocional.Freepik

Diego Alfonso Alvarado Franco

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Las claves del caso

  • La dopamina y oxitocina explican el apego sexual tras ruptura.
  • Sexólogas advierten que sexo con ex refuerza vínculo emocional existente
  • Relaciones reactivadas por sexo suelen repetir ciclos y dificultan cierre emocional

Hay historias con el ex que no terminan cuando se dicen “adiós”. Según sexólogas, el cerebro puede reaccionar al sexo liberando dopamina de forma similar a una adicción, lo que explica por qué algunas despedidas acaban en la cama… y por qué salir de ahí puede ser mucho más difícil de lo que parece.

(Lea también: Trabajadoras eróticas y personas discapacitadas: el análisis de experta ecuatoriana)

No es solo nostalgia. Para la sexóloga Verónica Sempértegui, muchas personas se enganchan a su ex porque no han cerrado realmente el vínculo. “El cerebro se aferra a lo que ya conoce”, explica, sobre todo cuando alguien salta rápidamente a otra relación sin procesar la anterior. Ahí aparece la comparación inevitable: el pasado, idealizado, casi siempre gana.

Allí, el sexo juega un papel potente. Sempértegui lo reconoce: “Sí, es posible tener el mejor sexo de tu vida con la persona equivocada”.

La razón no es romántica, es química. Dopamina, serotonina y oxitocina se disparan, creando vínculos intensos, incluso cuando la relación fuera de la cama es dañina.

La terapeuta lo lleva a una comparación potente: el efecto del sexo en estos casos puede ser similar al de una droga. “El enganche de la dopamina en el cerebro es tan alto que es casi igual a preguntarse por qué una persona no deja la cocaína”, explica

La compatibilidad sexual no siempre es indicador de estabilidad relacional, afirman sexólogas.

La compatibilidad sexual no siempre es indicador de estabilidad relacional, afirman sexólogas.Freepik

La terapeuta advierte que el problema no es solo el placer, sino lo que viene después. Hay un punto en el que la persona sabe que está en algo que le hace daño, pero decide quedarse.

“Las personas no somos tontas”, dice, y aun así “uno busca excusas”, incluso cuando ya hay desgaste emocional, conflictos constantes o se empiezan a perder otros vínculos importantes.

Sobre la idea de seguir teniendo sexo con un ex ‘sin compromiso’, es directa: no es sostenible. El vínculo emocional ya existe y cada encuentro reforzará el apego que se tiene.

Las hormonas y su importante papel

“A veces, el sexo es más fuerte que el amor”, sostiene la coach en sexualidad Lourdes Calderón. Y ahí empieza el enredo.

Explica que en cada encuentro se liberan hormonas como la oxitocina, dopamina y serotonina, que intensifican el apego. Por eso, “las despedidas con sexo suelen tener otros futuros encuentros sexuales”.

Pero esa intensidad tiene un lado más oscuro. “El apego sexual o dependencia sexual suele surgir de vacíos emocionales o inseguridades”, señala Calderón. Lo que parece deseo termina siendo necesidad. Ya no es que quieres volver… es que sientes que no puedes dejar de hacerlo.

Porque cuando todo gira alrededor de la cama, lo demás empieza a tambalear. Falta seguridad, sobra desconfianza, y el miedo a perder al otro o a ser reemplazado está siempre presente. El resultado: vínculos intensos, sí… pero también desgastantes.

Y quizás lo más incómodo: muchas veces no se trata de amor, sino de evasión. “Hay casos que vuelven al sexo con el ex porque no aceptan que la relación se terminó”, explica.

Consejos para el bienestar

  • contacto cero: No es solo dejar de verse: implica cortar mensajes, redes y cualquier excusa de contacto. El cerebro necesita ‘desintoxicarse’ del estímulo que genera el ex. Sin ese espacio, el apego se reactiva.
  • Nombra lo que sientes: ¿Es deseo, costumbre, soledad o miedo? Ponerle nombre a la emoción reduce su intensidad. Aceptarlo ayuda a diferenciar entre lo que el cuerpo pide y lo que realmente necesitas.
  • Cambia el escenario: Si siempre vuelven a verse en los mismos lugares o contextos (fiestas, alcohol, chats nocturnos), es más fácil recaer. Modificar rutinas y espacios corta los patrones que activan el impulso de volver.
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