Opinión
Editorial El preocupante problema del IESS
Varios indicios han dejado muy preocupados no solo a los afiliados al Seguro Social, sino a todos los ecuatorianos, pues un fracaso del IESS sería como una quiebra del ahorro nacional.
En la administración anterior del IESS se eliminó de los balances la deuda que tiene el Estado con el Seguro Social y que, con sus intereses, alcanza a tres mil millones de dólares.
Esa eliminación motivó que la Contraloría diera un plazo perentorio a directivos del IESS a fin de que aclaren esos balances. Antes de que se cumpliera el plazo, Richard Espinoza, quien era el presidente del directorio, presentó su renuncia que fue aceptada por el presidente Moreno.
Han sido designadas dos personas en pocos meses para que se encarguen del IESS, y es de esperar que cumplan a cabalidad su cometido y que en un lapso muy corto, cortísimo y urgente, presenten un verdadero y comprobable estado de la real situación en que se hallan el IESS y también el Banco del Afiliado.
Los ingresos del IESS por la incorporación de muchos nuevos afiliados debió mejorar notablemente su situación económica. Ojalá que la nueva administración cumpla con eficacia sus obligaciones y que pronto se informe la situación absolutamente correcta sobre el estado de las finanzas del IESS.