Inseguridad en Guayaquil: Mucho show, poca seguridad en la lucha contra el crimen
Operativos mediáticos y discursos oficiales no frenan la violencia. En los barrios, la inseguridad, la impunidad y el miedo siguen marcando la vida diaria

Escena recreada de un operativo nocturno en un barrio urbano, como representación del clima de inseguridad.
Guayaquil y el país ya se acostumbraron al mismo libreto: allanamientos con cámaras, detenidos esposados y discursos triunfalistas. Pero cuando se apagan los reflectores, la violencia sigue ahí, intacta. Las masacres no paran, el trabajo escasea y el dinero no alcanza. Mientras tanto, desde los escritorios oficiales se insiste en que la situación mejora. En los barrios, esa versión no se siente. La gente vive con miedo, se encierra temprano y aprende a sobrevivir.
Cada captura vendida como “golpe histórico” deja la misma sensación: cae un nombre, aparece otro. Las bandas se reciclan, se reorganizan y siguen mandando. En la calle lo tienen claro: aquí no faltan delincuentes, sobra impunidad.

Guayaquil pide seguridad.
El país no necesita más shows ni operativos para la foto. Necesita decisiones firmes, inteligencia real y una lucha frontal contra las mafias que controlan territorios, cárceles y negocios.
Y hay otro enemigo que no se toca: la corrupción. Esa que viste de traje, firma contratos y mantiene secuestrados los servicios públicos. Mientras ese ‘cáncer’ continúe creciendo, la inseguridad no se irá.
Opinión
¡Limpieza a medias! La corrupción infiltra uniformes y documentos del Estado ecuatoriano
Editorialistas Extra
La gente ya no pide promesas. Pide vivir sin miedo. Y eso no se logra con discursos, sino con resultados.
¿Quieres acceder a todo el contenido de calidad sin límites? ¡Suscríbete aquí!